Los inversores han fijado su atención hoy sobre el comunicado que ayer emitió el presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, tras la reunión del Comité Abierto de Política Monetaria donde se subieron los tipos de interés un cuarto de punto, tal y como estaba previsto. El mercado, que ya había descontado el incremento en el precio oficial del dinero en EEUU hasta el 4,75%, ha entendido que
se esperan nuevas subidas de tipos antes de que finalice el año. Estas expectativas han reforzado al dólar en casi todos sus principales cruces.
Las perspectivas de nuevas subidas de tipos en EEUU no han hecho perder fuelle al euro, que también se ha mantenido fuerte ya que hoy se conocían, por parte del Banco Central Europeo (BCE), que se podría producir un aumento en el precio oficial del dinero de la zona euro.
La nota de prensa que acompañó a la decisión de la FED de subir los tipos de interés de los fondos federales en 25 puntos básicos sirvió para reafirmar con una alta probabilidad, que en la próxima reunión que se celebrará el 10 de mayo terminará con una nueva subida. La frase que les ha servido como clave a los analistas para tener más que claro que este nuevo incremento en el precio oficial del dinero llegará a principios de mayo ha sido “algunas subidas adicionales pueden ser necesarias”.
La primera reacción del mercado con respecto al dólar no se ha dejado esperar. El billete verde ha rebotado y se ha apreciado en sus principales cruces. Sin embargo, el euro también ha contado a media sesión con unas declaraciones del Gobernador del Banco Central de Luxemburgo, Yves Mersch, quien ha indicado que estamos ante una oleada de liquidez, por lo que se debería revisar de nuevo los niveles de los tipos de interés. Pero Mersch no ha sido el único que considera que los tipos de interés van a contar con otra subida en la reunión que el BCE va a realizar el próximo 4 de mayo. Lorenzo Bini Smaghi, miembro del consejo de Gobernadores del BCE, también ha alentado al mercado ante nuevas expectativas sobre posibles subidas de tipos.
A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,20 dólares y se mantenía prácticamente plano en su cruce con el dólar. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2012.
La mañana ha tenido vida propia, especialmente para la libra que ha contado con una batería de datos que no la han beneficiado. Tanto las aprobaciones hipotecarias como las ventas al por menor en Reino Unido han sido inferiores a lo que esperaba el mercado. La libra se depreciaba tanto frente al dólar, un 0,6%, como frente al euro, un 0,5%.