Las
referencias macroeconómicas que se conocían en la eurozona han favorecido a la divisa comunitaria convirtiéndose en señales que toma el mercado como muestra de que el Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en su próxima reunión de mayo. El
dólar, por su parte, perdía terreno después de conocerse el dato del ISM manufacturero que no ha estado a la altura de lo que esperaba el mercado.
La moneda única recuperaba posiciones frente al billete verde después de conocerse el dato del ISM manufacturero que se ha situado en 55,2 puntos cuando se esperaban 57. La cifra no sólo ha estado por debajo de las expectativas, sino que también se ha dejado del dato de febrero, mes en el que el índice se situó en 56,7 puntos. Ni siquiera el dato de los gastos de construcción de febrero que se han situado muy por encima de las estimaciones de los inversores han conseguido que el billete verde escalara de nuevo las posiciones que había perdido frente al euro. Esta cifra, que se ha situado en un 0,8% frente al 0,6% que se esperaba, no ha empujado a la divisa estadounidense.
El batacazo del ISM manufacturero para el dólar no fue el único dato que consiguió que el euro recuperara fuelle. El PMI manufacturero de la zona euro alcanzó una lectura de 56,1 puntos, dejando atrás tanto las expectativas del mercado, 55 puntos, como el dato de febrero, 54,5 puntos. Este dato encaja muy bien con las teorías sobre una nueva subida de tipos de interés por parte del BCE en la reunión que se celebrará en el mes de mayo. Antes, está prevista una el próximo jueves, en la que nadie espera movimientos, pero sí confirmación, en la rueda de prensa posterior. A poco del cierre de las bolsas europeas, el euro se cambiaba en 1,2114 dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2063.
Los inversores japoneses han recibido el nuevo año fiscal vendiendo yenes, para buscar rentabilidad. Este hecho ha hecho que la moneda nipona perdiese algo de terreno en sus principales cruces. Sin embargo, las perspectivas de que el Banco Central de Japón (BoJ) vaya a subir ligeramente los tipos de interés antes de que finalice el año la encuesta Tankan del primer trimestre que refleja una economía en expansión, ha hecho que la divisa japonesa consiguiese mantenerse prácticamente plana en su cruce frente al dólar. El billete verde se cambiaba en 117,95 yenes.