La falta de datos macroeconómicos al otro lado del Atlántico han impedido que el dólar pudiera agarrarse a alguna referencia para poder recuperar las posiciones de ventaja que ha conseguido el euro. Además, los analistas vaticinan que el presidente de la máxima autoridad monetaria europea, Jean-Claude Trichet, endurezca pasado mañana el tono de su discurso sobre la inflación e indicará que el banco está preparado para elevar los tipos.
La reunión del jueves unida a los buenos datos macroeconómicos que se conocían ayer en la eurozona y que conseguían hacer que el euro recuperara terreno frente al billete verde han conseguido que, con cada vez más fuerza, las voces que apuntan a una subida de tipos en la zona euro se hagan cada vez más claras. Además, Trichet tiene previsto dar hoy un discurso en Frankfurt en el que el mercado espera de alguna señal sobre el endurecimiento sobre la inflación.
En cambio, el descenso del ISM manufacturero de EEUU conocido ayer, que cayó hasta los 55,2 puntos cuando se esperaban 57, alejándose también de la cifra del mes de febrero que se situó en 56,7 puntos, enfrió ligeramente los temores sobre nuevas alza del precio del dinero en el área dólar. A poco del cierre de las bolsas europeas, el euro superaba la cota del 1,21 y se cambiaba en 1,2262 dólares, por lo que se apreciaba casi un punto porcentual, un 0,95%. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2217.
La de hoy no ha sido una sesión positiva para el dólar tampoco en su cruce con el yen y con la libra esterlina. Ante las previsiones de una posible subida de tipos de interés en Japón antes de verano, la divisa nipona conseguía apreciarse frente al dólar casi un 0,4%.
En Reino Unido se conocía hoy el PMI del sector constructor para marzo, que sorprendió al alza con una lectura de 54,7 puntos, por encima de los 52,3 esperados. La libra se apreciaba casi un punto porcentual frente al billete verde.