
Por FRANCISCO OCHOA - La Argentina negocia con las autoridades europeas un pedido de excepción a la norma que entrará en vigencia el próximo año y que exigirá una presencia tan baja de restos de pesticidas en embarques de alimentos que podría paralizar las exportaciones locales a ese destino.
La norma que comenzará a regir en julio del 2007 busca proteger a los consumidores europeos para lo que establece un umbral muy bajo de químicos utilizados para combatir plagas durante el desarrollo de la planta, en un porcentaje que se considera científicamente difícil de medir. "Vamos a tener rechazos de buques argentinos por el nivel ridículo de pesticidas exigidos", advirtió Gustavo Idígoras, actual agregado agrícola de la Argentina en Bruselas.
La legislación que ya aprobó el parlamento europeo establece que el contenido máximo de residuos de plaguicidas en los alimentos deberá situarse en 0,01 mg/kg. Esta normativa podría en los hechos convertirse en una nueva barrera paraarancelaria al frenar el ingreso de alimentos argentinos a la UE dado que sería casi imposible establecer la presencia de restos de sustancias químicas con precisión.
A raíz de esta situación, el Gobierno negocia con la Comisión Europea una solución parcial que evite que puedan ser detenidos los embarques de alimentos en los puertos europeos. Según explicó Idígoras durante un seminario realizado en Buenos Aires por el sector de cereales y oleaginosas, la Argentina es el primer país en desarrollo en pedir una negociación bilateral. "Hasta ahora dieron su visto bueno para que exista un procedimiento intermedio a la exigencia en pesticidas", reveló el funcionario.
La Argentina se encuentra entre los principales proveedores de soja, sus derivados, maíz y trigo para los 25 países que integran la UE. Durante 2004, las exportaciones locales de alimentos con destino al mercado europeo sumaron casi u$s 3.700 millones y año a año no dejan de crecer.
Según contó Idígoras durante su exposición en el seminario de Ciara y CEC, a las exigencias del bloque europeo se están sumando ahora las de las algunas cadenas comercializadoras. Este es el caso de un red de supermercados de Alemania, que recientemente anunció que todos sus productos tendrán una presencia de residuos de pesticidas que será inferior en un 50% a la demandada por las normas de la UE.
Registro obligatorioOtra flamante normativa de la UE que apunta a mejorar el control de los alimentos que consumen los habitantes del bloque también tendrá una incidencia directa, aunque menor, en las exportaciones alimenticias de la Argentina. A partir de noviembre del próximo año, las empresas exportadoras de cereales y oleaginosas deberán contar con un permiso especial del servicio sanitario de cada país para poder vender al mercado europeo.
A nivel local, será el Senasa el encargado de habilitar a las compañías que embarcan a la UE. Además, en una segunda instancia, también los acopiadores de cereales y oleaginosas y hasta los productores agrícolas deberán estar anotados en un registro oficial. De esta manera, las autoridades sanitarias europeas apuntan a replicar el modelo que ya aplican para las importaciones de carne.