Los buenos datos sobre el empleo en EEUU han logrado que el billete verde recuperara posiciones. Por su parte,
la moneda única seguía desinflándose después de que ayer el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, alejase las expectativas de una subida de tipos de interés en mayo.
La economía de EEUU creó 211.000 empleos en marzo frente a los 190.000 esperados por el mercado, reduciendo en una décima la tasa de desempleo, hasta el 4,7%. El informe de empleo ha mostrado un sector laboral dinámico. Este dato ha impulsado a la divisa estadounidense en su cruce con el euro. La divisa comunitaria no ha contado con referencias macroeconómicas a las que agarrarse y se ha dejado a pesar de que las ganancias medias por hora de EEUU no han subido tanto como se esperaba. Se estimaba una subida del 0,3% y se ha situado en el 0,2%.
También se conocía al otro lado del Atlántico el dato de los inventarios en poder de los mayoristas que han crecido en febrero un 0,8%, tres décimas más de lo esperado, permitiendo que el ratio entre inventarios y ventas se incremente una centésima hasta el 1,17%.
Con la zona euro huérfana de datos macroeconómicos, la divisa única no podía recorrer el terreno que días atrás había conseguido envuelta en rumores sobre una posible subida de tipos a principios de mayo. Ayer, Trichet acabó de un plumazo con las perspectivas que habían depositado los inversores sobre un incremento en el precio oficial del dinero. Sin embargo, no todas las esperanzas se perdieron en el discurso del responsable de la máxima autoridad monetaria de la zona euro, ya que dejó la puerta abierta para una subida en junio, en la reunión que el Comité Abierto de Política Monetaria del BCE mantenga en Madrid.
A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2122 dólares, y se depreciaba cerca de un 0,7%. El Banco Central Europeo fijaba el cambio oficial en el 1,2179.
El yen seguía, una sesión más, manteniendo el tirón del dólar ya que todavía el mercado espera que para antes de verano el Banco de Japón (BoJ) suba los tipos de interés. El cruce entre la divisa nipona y la estadounidense se mantenía prácticamente plano. Pero con el euro, la moneda japonesa lograba apreciarse un 0,6%. La moneda única se cambiaba en 142,77 yenes.