
SABRINA CORUJO - Se dispara el interés por invertir en los mercados emergentes locales: por cada dólar de dinero nuevo que ingresa a la región cerca de 80 centavos se destinan a la compra de activos en moneda nacional. Esto se debe a que los inversores están aumentando su exposición a deuda local de mercados emergentes al 30% de sus activos, según afirmó el Fondo Monetario Internacional (FMI).
"El interés de los inversores internacionales en los mercados locales –tanto en acciones como en bonos– continúa acelerándose empujado por la búsqueda de rendimiento y diversificación", señaló el Informe de Estabilidad Financiera Global publicado ayer por el FMI.
El organismo destacó que el auge de este tipo de inversión fue facilitada por la mejora de los fundamentals de algunos países emergentes, como también por la incorporación de bonos soberanos en moneda local en benchmarks del mercado y el desarrollo de nuevos productos especialmente dedicados a invertir en estos activos.
Según una encuesta, de un total de u$s 210.000 millones administrados por inversores institucionales internacionales, cerca de u$s 57.000 millones (27%) se destinó a activos en moneda local. A su vez, la cuota de inversores extranjeros en el total de emisiones de deuda doméstica se ubicó en el 2005 arriba del 12%, mientras que en 2004 sólo era del 7%.
"El trading de deuda emergente en moneda local creció rápidamente y es probable que exceda lo operado en moneda extranjera en 2006", dijo el FMI.
El mayor posicionamiento y trading en este tipo de instrumento tiene su correlato con el boom de emisiones en bonos en moneda local. El porcentaje de estos títulos dentro del total negociable de deuda soberana emergente aumentó de 9% en 1996 a 82%, reflejando en mayor medida el incremento de estas emisiones y en menor medida la apreciación nominal de las monedas. El informe destacó que "este escenario fue particularmente pronunciado en América latina y emergentes europeos. En ambas regiones la participación de la deuda en moneda extranjera cayó del 40% sobre el stock total al 30%".
El FMI también afirmó que a medida que los gobiernos de economías emergentes ostentan sólidas cuentas fiscales y gozan de superávit en la cuenta corriente, muchos son los países que aprovechan para mejorar el perfil de sus deudas reduciendo su exposición a papeles en divisas extranjeras y emitiendo bonos en moneda local. Como ejemplo basta con mencionar la notable reducción de Brady que en agosto 2006 sumaban unos u$s 150.000 millones, en tanto que en abril de este año sólo representan unos u$s 10.000 millones.
El organismo señaló que estas mejoras, facilitadas por un contexto global favorable, deben extenderse y aprovecharse para mitigar las vulnerabilidades, incluyendo el riesgo cambiario.
Récord de emisionesDe esta forma, fueron muchos los factores positivos que el pasado año convergieron en los países emergentes e impulsaron un notable crecimiento de sus mercados financieros. La emisión de activos en esta región, de hecho, alcanzó un récord histórico: lo colocado en bonos, préstamos y equity fue de u$s 406.400 millones, más del 40% de lo emitido en 2004. La región de América latina, en especial, representa el 21% del total emitido, con cerca de u$s 86.550 millones. Según el FMI, las razones fueron el crecimiento en la base de inversores, una mejora en el manejo fiscal y de la deuda, y bajas tasas de interés.
El crecimiento de las emisiones de bonos fue también récord, ya que alcanzó los u$s 182.200 millones y excedió por 35% el monto de 2004.
América latina, no obstante, fue la región que mayor crecimiento de emisiones registró. El retorno de Argentina al mercado de capitales tras el canje de deuda impulsó las emisiones de bonos de la región a poco más de u$s 59.998 millones en el 2005, contra un total de u$s 33.400 millones en el 2004. Argentina, Brasil, México y Venezuela explican el 31%, 30%, 14% y 10%, respectivamente, sobre los casi u$s 60.000