El billete verde ha visto frenada su depreciación a primeras horas de la sesión de EEUU por el dato de las compras netas de activos en dólares en febrero, que se ha incrementado hasta los 86.900 millones de dólares desde los 69.100 millones en enero. Esta cifra logra cubrir el déficit comercial de 65.700 millones y es superior a la media de los últimos cinco años. Este dato se ha visto matizado por el índice Empire State de Nueva York que ha sido inferior a lo que se esperaba. Se estimaba una lectura de 24 puntos en abril y se situó en los 15,81, lo que implica que también resultó inferior al dato del mes anterior que se ubicó en los 29,03 puntos.
Además, algunos analistas prevén que a partir de la próxima reunión del mes de mayo de la Reserva Federal (FED) se interrumpa la racha alcista de los tipos de interés. Esta previsión ha sido recogida, además, por el periódico Wall Street Journal que con este vaticinio acaba de un plumazo con las expectativas que apuntaban que las subidas en el precio oficial del dinero no habían terminado. Además, los inversores también seguían muy atentos el mercado de bonos que la semana pasada asistió a una subida de la rentabilidad del yield del Treasury a 10 años por encima de la cota del 5%, pero que hoy ha visto como su rentabilidad bajaba ligeramente.
Por lo tanto, pese a que la semana pasada los datos dejaron al dólar en una situación neutral e, incluso, llegaron a hacer creer al mercado que los tipos de interés podrían seguir subiendo, hoy nos encontramos con una divisa estadounidense que sigue estando débil frente a una moneda única que no ha contado con datos de referencia pero que todavía espera más de una subida de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) hasta finales de año.
Con los datos macro de EEUU, y a pesar de que la eurozona despertaba hoy con la agenda macroeconómica huérfana de datos macro, el euro se cambiaba, en 1,2250 dólares y se apreciaba cerca de un 1%.