El mercado de divisas
comenzó la jornada con un dólar débil tras conocerse que la Reserva Federal (FED) va a terminar pronto con su racha alcista de tipos de interés. El euro llegó a su máximo de siete meses en la sesión de hoy, rozando la cota del 1,24 frente al billete verde. Sin embargo,
después de conocerse el dato del IPC de marzo en EEUU la sesión cambió completamente de signo. A pesar de que ayer los inversores asistieron a la publicación de las actas de la FED en las que se indicó que la tendencia alcista en los tipos de interés estaba llegando a su fin, el IPC subyacente que se publicó hoy estimuló al dólar en el mercado de divisas. La inflación de EEUU de marzo subió un 0,4%, en línea con lo esperado, pero el subyacente creció un 0,3%, una décima más de lo que había estimado el mercado. La reacción ante este dato no se hizo esperar. La divisa comunitaria que, desde primeras horas de la mañana, había conseguido una ventaja importante frente al dólar e, incluso había llegado a cambiarse en 1,2357 dólares se deshinchó una vez que se publicó el dato del IPC.
Con anterioridad a la publicación de este dato, el mercado valoró ya en los días previos la posibilidad de que la reunión de mayo de la FED depare la última subida de tipos antes del esperado parón, y las actas que se publicaron ayer reforzaron estas expectativas. En ellas se recoge que en la última reunión de la Reserva Federal, la mayoría de sus miembros ya consideraban que el ciclo de endurecimiento de la política monetaria estaba próximo a su fin.
A pesar de que en Europa también se contaba hoy con referencias macroeconómicas, no fueron suficientes para lograr que el euro se volviera a apreciar frente a la divisa estadounidense. En Alemania se publicó hoy el índice de precios industriales de la locomotora de la zona euro que subió un 0,5% en marzo con respecto al mes anterior y un 5,9% en comparación con marzo de 2005. Los inversores esperaban un incremento mensual del 0,3% e interanual del 5,6%.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2332 dólares y se depreciaba un 0,2%. La libra recibió de manera positiva las actas de la reciente reunión del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE), en el que se mantuvo un solo voto a favor de bajar los tipos. A raíz de conocerse este dato, la divisa británica lograba apreciarse tanto frente al dólar, un 0,3%, como frente al euro medio punto porcentual.