
Por Sabrina Corujo - La euforia en los mercados duró poco. Las noticias que la plaza estadounidense dio ayer a los inversores no fueron tan positivas como las del martes y, aunque las pantallas financieras continuaron mostrándose mayoritariamente verdes, las ganancias fueron mucho más moderadas y los operadores más cautelosos a la hora de adoptar una posición compradora.
El dato que puso nervioso ayer al mercado fue una tasa a 10 años que volvió a cerrar por arriba del 5% anual –cerró en 5,02% y en forma intradiaria operó en 5,05%–. Esta vez la causa del alza (ganó 4 puntos básicos) fue un nivel de inflación minorista mayor al esperado, lo que reaviva los fantasmas de una aceleración de la inflación.
De esta forma, temerosos, los bonos emergentes prácticamente no registraron ayer movimientos y así resistieron la nueva suba en la tasa de EE.UU. El Global 2040 de Brasil –el benchmark de la región–cerró casi neutro al ganar sólo un 0,07%. Los títulos de Venezuela, Colombia y México reflejaron la misma tónica: operaron entre neutro y levemente al alza.
A nivel local, los negocios en renta fija volvieron a escasear (el Mercado Abierto Electrónico transó menos de u$s 215 millones) y los instrumentos presentaron comportamientos mixtos. En dólares, ganaron entre 0,3% y 1%, mientras que los nominados en pesos cayeron hasta 0,5%. Los cupones PIB, por su parte, perdieron entre 0,5% y 1%.
Si bien la inflación minorista de EE.UU. estuvo en línea con lo esperado y se ubicó en el 0,4% durante marzo, el índice que no considera energía y alimentos ganó 0,3%, nivel por arriba del 0,2% estimado por la media de los analistas.
Este dato y un petroléo que volvió a subir (cerró arriba de los u$s 72) desinfló a los inversores que el martes se habían ilusionado con una pausa en los ajustes monetarios realizados por la Reserva Federal (Fed). Las minutas de la Fed señalaron que el fin de la suba de tasas está cerca y los analistas se esperanzaron con que sólo existiría un alza más, es decir la del 10 de mayo próximo.
Juan Diedrich, de Capital Markets, sostuvo que "tanto operadores como inversores ya se acostumbraron a la alta volatilidad del mercado. Hoy el barómetro es, sin dudas, la tasa a 10 años y cuando está se ubica por arriba del 5% la plaza se pone nerviosa", destacó Diedrich.
El riesgo país emergente, no obstante, cayó fuerte. Gracias a la combinación de títulos que casi no registraron variaciones y a una tasa estadounidense que subió (la tasa a 30 años también ganó terreno al cerrar en 5,12%) el spread que paga la deuda por sobre el retorno cayó, según el país, entre 8 y 15 puntos.
Puntualmente, el riesgo de Brasil bajó 8 puntos (cerró en 226 puntos) y el de Argentina unos 9 a 317 puntos, mientras que el de Venezuela, Colombia y México se redujo en 7, 8 y 5 puntos, respectivamente.
Por su parte, los mercados de renta variable parecen tener por estos días una historia diferente. En la plaza estadounindense los balances corporativos del primer trimestre están dando sorpresas positivas, lo que genera una ola de compras bursátiles. Ayer, el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P500 volvieron a subir entre 0,1% y 0,6%.
Y la región acompaña esta tendencia. Impulsada por el buen humor del mercado de EE.UU. y las expectativas de un nuevo recorte en la tasa Selic (ver apoyo) el Bovespa marcó ayer un nuevo máximo al ganar 0,9%. En tanto, el índice accionario de México se incrementó en 0,57%.
A nivel local, las tomas de ganancias y la cautela ante la cercanía del vencimiento del ejercicio de acciones permitieron que el Merval cayera 0,