Hoy, el mercado de divisas ha contado con datos en los dos lados del Atlántico.
Los que se conocieron en EEUU han ayudado al dólar a seguir ganando terreno frente al euro, y las referencias que se publicaron en la eurozona
no facilitaron el avance de la divisa comunitaria. Pese a que todo indica que
se producirán nuevas subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE), las cifras que se conocían hoy no han reforzado estas expectativas.
Las solicitudes semanales de subsidio de desempleo han bajado más de lo que estimaba el consenso del mercado. Se esperaba una caída hasta las 310.000 peticiones y, en lugar de eso, estas solicitudes se han rebajado hasta las 303.000. Este hecho ha facilitado que el dólar siguiese ganando ventaja a la moneda única. El euro, por su parte, contaba hoy con la publicación del IPC de marzo que se ha situado en el 2,2% en línea con lo que se esperaba. A pesar de que el indicador subyacente ha crecido una décima por encima de lo que se había estimado, un 0,3% frente a un 0,2%, esta cifra no ha sido suficiente para que la divisa comunitaria ganase fuerza frente a un billete verde que se recuperaba ayer de la pérdida de fuelle de los días anteriores.
Tampoco le ha reportado fortaleza el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)que indicaba que el BCE podría seguir subiendo los tipos de interés. En este mismo informe señalaba que la Reserva Federal (FED) interrumpirá próximamente su tendencia alcista en el precio oficial del dinero. Las referencias macroeconómicas de hoy no han apoyado estas previsiones y a poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, la divisa comunitaria se cambiaba en 1,2315 dólares y se depreciaba cerca de un 0,5%. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2346.
Hoy el yen ha aprovechado también la debilidad de la moneda única envuelto en las expectativas todavía vivas de una posible subida de tipos por parte del Banco de Japón (BoJ), tal y como también sugiere la OCDE en su informe sobre mercados financieros. Japón, que abandonó hace unos meses su política monetaria ultra relajada, podría incrementar el precio oficial del dinero antes de verano. Los inversores han tenido en cuenta esta previsión y el yen se apreciaba frente al euro cerca de un 0,3% y en su cruce con el dólar se mantenía prácticamente plano.
La libra ha reaccionado a la baja en sus principales cruces, tras conocerse que el IPC británico se ha situado por debajo de lo que se esperaba. Este índice se quedaba en el 1,8%, dos décimas por debajo de lo esperado. Ante este escenario, la divisa británica se cambiaba en 1,7791 dólares y se depreciaba casi un 0,7%