Los datos macroeconómicos que engordaban hoy la agenda al otro lado del Atlántico sirvieron para que
el dólar volviera a coger fuerzas después de unos días en los que la debilidad era su principal característica. Tanto el ISM de servicios de EEUU en abril como el dato de pedidos industriales de marzo se situaron por encima de las estimaciones de los analistas. A pesar de que en la zona euro también se contó con referencias, no sirvieron para evitar que el billete verde recuperara oxígeno durante unos minutos,
después de rozar mínimos de 11 meses respecto al euro.
El ISM de servicios subió de 60,5 puntos a 63 en abril. Este incremento fue mayor al esperado por los expertos, que vaticinaban que el dato bajaría a los 60,5 puntos. Además, los pedidos industriales también crecieron un 4,2% en marzo con respecto a febrero, gracias a la fuerte demanda de aeroplanos, maquinaria, productos electrónicos y petróleo. Esta se trata de la mayor subida en diez meses. Los analistas esperaban en general, un alza del 3,7% de estos pedidos. Sin embargo, estos buenos datos para el dólar no consiguieron que el billete verde aventajase a la divisa comunitaria, ya que en la zona euro, los datos que se publicaron hoy, a pesar de que se situaron en línea con lo esperado, no lograron debilitar al euro.
Dejando a un lado los datos macroeconómicos, positivos para el dólar, los inversores también tenían sus sentidos centrados en el discurso que esta tarde ofrecerá el máximo responsable de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke.
En la eurozona, los precios de producción avanzaron un 0,4% en marzo, dejando la tasa interanual positiva en el 5,1%, y coincidiendo con las perspectivas de los analistas. Los precios de producción siguieron viéndose impulsados por los elevados precios de la energía, que crecieron un 0,8% mensual. Asimismo, la tasa de paro en marzo que se redujo al 8,1%, una décima menos que en febrero y siete menos que en el mismo periodo de 2005, lo que sirvió para que el cruce entre el dólar y el euro se inclinase a favor de la divisa comunitaria. Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, la divisa comunitaria se cambiaba en 1,2625 dólares y se apreciaba un 0,1%.
El que sí que parece estar en apuros es el sector minorista de Reino Unido, ya que los minoristas se están viendo obligados a bajar los precios de los productos debido a que el consumidor británico parece estar muy poco dispuesto a gastar. Además, esta mañana se ha conocido que el sector de la construcción británico está perdiendo algo de empuje, tal y como lo atestigua la encuesta PMI del sector para el mes de abril. No obstante, todos estos condicionantes no parecen haber afectado a la libra de un modo negativo, ya que se mantenía prácticamente plana en sus principales cruces.
En cuanto al yen, hoy no se ha sentido demasiado el cierre por festivo vivido en los mercados japoneses. Pese a que la moneda nipona se depreciaba tanto frente al dólar como frente al euro, seguía resistiendo el tirón de las principales divisas mundiales ya que los inversores siguen todavía convencidos de una próxima subida de tipos de interés en Japón antes de verano, después de la que se produjo en China hace unos días.