
Por JUAN CERRUTI - Tras el magro resultado que obtuvo el Ministerio de Economía en marzo en la primera licitación del Bonar V, ayer Felisa Miceli tuvo su revancha. Respecto a la anterior operación logró bajar la tasa 0,27 puntos porcentuales y colocó u$s 500 millones al 8,09%. Hasta se dio el lujo de tener una demanda que superó en casi cinco veces el monto de títulos a subastar.
El apetito de los inversores por los bonos argentinos sobrepasó las expectativas. Inclusive la de los propios funcionarios de Economía. "La ministra estaba exultante con el resultado de la licitación, realmente fue una operación exitosa", remarcó una fuente del Palacio de Hacienda tras el cierre de la colocación.
Una vez más, los bancos del exterior fueron los grandes aliados del Gobierno. Sólo el Deustche Bank se llevó el 73% de los u$s 500 millones que se licitaron. Más aun, si se le suma el J.P. Morgan, ambas entidades foráneas se alzaron con el 88% de lo subastado.
En total, Economía recibió ayer ofertas por u$s 2.384 millones y el precio de corte fue u$s 964,20 por lámina de u$s 1.000. La tasa de 8,09% que logró ayer el Gobierno está bastante por debajo del 8,36% que pagó el 22 de marzo pasado. Además es inferior al rendimiento del 8,18% que con ayer cerró el Bonar en el mercado.
El éxito de la operación llevó a los funcionarios de la Secretaría de Finanzas que conduce Alfredo Mac Laughlin y la Subsecretaría de Financiamiento a cargo de Alejandra Scharf a evaluar adelantar la tercera y última licitación de Bonar por u$s 500 millones. En función de cómo evolucione el mercado en los próximos días, la nueva operación podría realizarse en sólo 15 días.
Más aun, como adelantó ayer El Cronista, en Economía planean cerrar en los próximos meses no sólo el Programa Financiero 2006, sino también adelantar gran parte del 2007. En concreto se evalúa emitir hasta fin de año alrededor de u$s 3.500 millones más. De este monto, u$s 1.000 millones serán para cerrar este año y otros u$s 2.000 o u$s 2.500 millones para adelantar el financiamiento del 2007.
El próximo paso será lanzar un bono a más largo plazo, a diez años, posiblemente otro Bonar, según confirmó ayer una alta fuente del Palacio de Hacienda. "Ahora la tendencia es a un plazo más largo, necesitamos un bono líquido. Estamos pensando que el próximo debería ser a 10 años, pero puede ser con colocación adentro o afuera dependiendo de las circunstancias", explicó el informante. También está previsto continuar colocando Boden 2012 a Venezuela.
La buena performance económica que viene mostrando la Argentina, los sólidos fundamentals macroeconómicos (crecimiento, superávits fiscal y comercial, etc), sedujeron a los inversores. Pero también es cierto que las bajas tasas a nivel internacional y la consiguiente liquidez hacen particularmente atractivos a los bonos argentinos, que rinden por arriba del 8% anual. Más aun luego que recientemente Brasil y Colombia salieran a rescatar parte de su deuda. El 22 de marzo pasado Economía recibió ofertas por sólo u$s 726 millones, y en la subasta de ayer triplicó con creces ese volumen de propuestas. El Deustche Bank lideró ayer las compras de Bonar. Se llevó u$s 364,75 millones, seguido por el JP Morgan que adquirió u$s 73 millones. Más atrás se ubicaron BBVA Francés, u$s 15,44 millones, Banco Río, u$s 12,4 millones, HSBC, u$s 10,3 millones, Citibank, u$s 10 millones, Merrill Lynch, u$s 9,76 millones, y BankBoston, u$s 2,5 millones.
"El resultado de la licitación fue muy positivo. El precio de corte estuvo en línea con el precio vigente en el mercado a la hora de cerrar la operación", señaló Javier Alvaredo, director de MVA Macroeconomía.
"La cantidad de ofertas muestra que hay un fuerte interés por tomar bonos de Argentina y esta licitación fue un paso más hacia la normalización de la relación del país con el mercado", agregó.