
Por CLARA AGUSTONI - Los fondos de acciones latinoamericanas vienen acaparando la atención de los inversores en lo que va del año. De hecho, según un informe elaborado por The Fund Pro Latin America, de los $ 3.328 millones que se destinaron a los Fondos Comunes de Inversión (FCI) durante 2006, $ 1.985 millones se concentraron en estos activos, con lo que registraron un crecimiento del 67% respecto de fines de 2005 y le ganaron terreno a los FCI que invierten en activos argentinos, que recibieron apenas $ 807 millones y crecieron un 12%.
"Los FCI que invierten en acciones brasileñas mostraron fuertes entradas de dinero en los primeros tres meses del año y avanzaron por sobre los activos locales. Así, pudo verse en ese período que cuando ingresaban $ 100 millones en un fondo que invertía en Brasil, $ 5 millones provenían de un rescate de un fondo de Argentina. En el acumulado, este movimiento fue significativo", explicó Guillermo Mazzoni, encargado de research de The Fund Pro Latin America.
Sin embargo, en abril la tónica de la industria de fondos comunes dio un vuelco importante a favor de los activos locales. De este modo, mientras que los fondos de acciones latinoamericanas recibieron sólo $ 17 millones, los fondos de money market locales captaron recursos por $ 419,2 millones, casi la mitad de lo recibido en todo 2006 ($ 973,7 millones).
"El reciente comunicado del Banco Central que apunta a restringir las operaciones de contado con liquidación alteró la dinámica de la industria. Mientras que en los tres primeros meses del año lo que movió al mercado fueron las operaciones con equity en el exterior, en abril las AFJP y otros inversores institucionales restringieron este tipo de transacciones y aplicaron buena parte del dinero a los plazos fijos", señaló Mazzoni.
Concretamente, el Banco Central lanzó una circular en marzo que advertía acerca de "maniobras irregulares" relacionadas con la operatoria de "contado con liquidación". Según el Central, este procedimiento, que utiliza bonos o ADR (certificados de acciones argentinas) como vehículos para concretar el ingreso o salida de dólares, se estaba usando como mecanismo para eludir el control de capitales. Dicha circular tuvo un fuerte impacto en el mercado de los FCI, ya que los inversores institucionales, por temor a quedar expuestos a la sanción, disminuyeron sus colocaciones en el exterior.
Así, además de la buena performance de los fondos money market, en el último mes pudo verse una entrada de $ 8 millones a los FCI de acciones argentinas, los cuales venían mostrando importantes disminuciones en sus flujos de dinero durante los tres meses anteriores, y acumulan en lo que va del año un saldo negativo de $ 204 millones. También llegaron $ 47 millones a los de renta fija,q ue también acumulaban una merma, aunque menor.
El auge asiáticoPese a las restricciones del Central, el buen momento que atraviesan las economías asiáticas no le fue indiferente a los inversores argentinos. De hecho, el flujo de dinero dirigido hacia fondos comunes que invierten en acciones de Asia Pacífico aumentó en un 70% en los primeros cuatro meses del año y ya totaliza $558 millones.
La estrella parece ser la renta variable japonesa: dos de los cuatro FCI argentinos con las miras puestas en oriente invierten exclusivamente en acciones niponas.