Los cinco días de fiesta que ha disfrutado el mercado japonés le ha venido bien a su divisa, ya que en la jornada de hoy se situaba en máximos de siete meses frente al dólar.
La debilidad del dólar unida a la primera subida del suelo en Japón tras 15 años, ha conseguido que la moneda nipona llegase a
apreciarse a media sesión casi un 1% frente al billete verde. El euro, por su parte, perdía un poco de fuelle debido a una pequeña
recogida de beneficios e influido por la previsión de crecimiento económico de la UE que mantiene en el 2,3% este año, y en el 2,2% el año que viene. A pesar de ello, el euro seguía en máximos de cerca de un año frente al dólar.
El mal dato del informe de empleo con el que se despidió el dólar la semana pasada sigue pasándole factura. Hasta el punto de que los inversores se han lanzado a la compra de yenes. Las amenazas con las que el Gobierno nipón pretende evitar la revalorización de su moneda en el mercado de divisas parece que se han quedado en “intervenciones verbales”, y la debilidad del dólar parece haberse convertido en la antesala de la tregua del ciclo alcista que ya anunció el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke.
Además, hoy se producía en Japón la primera revalorización del suelo en quince años, lo que ha supuesto un impulso a las empresas inmobiliarias niponas y un nuevo indicio de que para comienzos de verano el Banco de Japón (BoJ) llevará a cabo la primera subida de tipos de interés en un lustro. Asimismo, estas señales se consideran como nuevos pasos para dejar atrás la política monetaria ultra relajada que caracterizó al país del sol naciente en los últimos años.
El mercado cada vez ve con más seguridad que la de este miércoles, que, por otro lado ya está descontada, se convierta en el último incremento en el precio oficial del dinero en EEUU. Por lo menos de momento. Todo ello le ha servido a la moneda nipona para situarse en máximos de siete meses frente al dólar. El billete verde se cambiaba en 111,4750 yenes, con lo que el yen se apreciaba más de un 1%.
En cuanto a la divisa comunitaria, la de hoy no ha sido una jornada demasiado favorable. Pese a que seguía estando en máximos de cerca de un año frente al billete verde, perdía un poco de fuelle debido a que la UE ha mantenido la previsión de crecimiento económico para este año en el 2,3%, y que ha sufrido una suave recogida de beneficios tras las subidas que se apuntó la moneda única la semana pasada. Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2715 dólares y se depreciaba un 0,1%. El BCE fijaba el cambio oficial del dinero en 1,2756.