El mercado
estaba a la espera de lo que se decidiera en la reunión que mañana celebrará la Reserva Federal (FED) y con los ojos puestos también en Japón. Con el dólar bastante debilitado y el yen en zona de máximos de ocho años frente al billete verde, los inversores seguían apostando por la moneda nipona después de que el
Banco de Japón (BoJ) diera hoy más muestras de una subida cercana de los tipos de interés. El yen ganaba terreno en la sesión frente a sus principales cruces, especialmente con el dólar, que sigue muy flojo. Las renovadas expectativas de que el BoJ empezará a subir los tipos en el mes de julio volvían a aparecer, sobre todo después de que surgieran rumores que apuntaban que la máxima autoridad en política monetaria japonesa reemplazaría la palabra “recuperación” por la de “expansión” para su economía en su próximo informe mensual de coyuntura, una calificación que la economía japonesa no merece desde 1991.
La idea de una subida de tipos cercana en el tiempo se ha visto reforzada por la primera subida anual de los precios del suelo registrada en Japón en 15 años, una evidencia adicional de que se está ganando la guerra a la deflación. Tras más de un lustro de política monetaria ultra relajada, el mercado está cada vez más confiado de que se están dando los pasos necesarios para el cambio. Estas esperanzas son las que han lanzado a los inversores a la compra de yenes.
El dólar se cambiaba en 111,06 yenes y se depreciaba cerca de un 0,6%. Ni siquiera las advertencias que hace unos días lanzaba el Gobierno nipón han frenado la evolución de su moneda que se instalaba en máximos de ocho años frente al billete verde.
Pero el dólar no sólo perdía posiciones frente al yen, sino que su debilidad ha sido aprovechada también por el resto de las principales divisas mundiales. Los inversores están cada vez más convencidos de que mañana se anunciará la tregua en la racha alcista de los tipos de interés en EEUU y el dólar volvía a preder posiciones frente al euro. La divisa comunitaria recuperaba impulso, después de que ayer perdiera un poco de fuelle debido a las previsiones que la Comisión Europea estimó con respecto al crecimiento económico de la zona euro para este año. A poco del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se cambiaba en 1,2764 dólares y se apreciaba un 0,5%. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2697.