Los inversores parecían estar convencidos de que la subida de tipos en EEUU que, se supone, se va a producir hoy, zanjaría, momentáneamente, la racha alcista en el precio oficial del dinero. Lo que ha pillado más de sorpresa han sido las expectativas de que el incremento en el precio oficial del dinero en Japón se produzca mucho antes de lo que se preveía, en concreto en junio en lugar de en julio. No sólo son los inversores los que prevén que se produzca este incremento en los tipos nipones para antes del verano, la renta variable japonesa también parece estar preparándose para un cambio de ciclo, casi simultáneo, en los tipos de interés existentes en EEUU y Japón. Esta situación volvió a reflejarse en la evolución del yen, firme en los máximos de ocho meses respecto al dólar, a la espera del resultado final que depare la reunión de hoy de la Reserva Federal. Con este cambio de fecha el yen mantenía sus máximos de ocho meses frente al billete verde. El dólar se cambiaba en 110,555 yenes y se depreciaba más de un 0,4%.
La divisa comunitaria también seguía en máximos de un año frente al billete verde, animada, sobre todo, tras las palabras de uno de los miembros del Banco Central Europeo, Axel Weber, quien ha declarado que sería necesario una nueva subida de los tipos de interés de la zona euro para paliar, de esa manera, las presiones inflacionistas de las que ya advirtió el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, hace unos días. Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente la moneda única se cambiaba en 1,2801dólares. El BCE fijaba el cambio oficial en 1,2779.
Una mención especial se merece hoy también la libra por su reacción negativa ante el informe trimestral de inflación publicado por el Banco de Inglaterra (BoE). Podría ser debido a que en este informe no se ha dado ninguna pista sobre si el próximo movimiento del BoE será subir los tipos de interés en Reino Unido. Es por ello, que la divisa británica no acogió con los brazos abiertos el texto y se depreció frente al euro más de un 0,4%.