
Por SABRINA CORUJO - El escenario de extrema volatilidad que viven hoy los mercados financieros parece obligar a los inversores a rotar sus portfolios. Y cuando se habla de la necesidad de adoptar posiciones más defensivas, los expertos coinciden: bonos cortos en pesos indexados, acciones de sólidos fundamentals como Siderar y Petrobrás y en monedas, sin dudas, euro y no dólar.
Sin llegar al extremo de salir a liquidar todas las posiciones de mercado y mantener sólo cash, los analistas coincidieron en que rotar parte de una cartera a una posición más conservadora es una buena estrategia en este momento.
Cristian Reos, de Allaria Ledesma, sostuvo que "en renta fija, lo más recomendable es estar en el tramo corto y medio de la curva en pesos. Estos instrumentos permiten estar más a resguardo de los vaivenes de la tasa en dólares". Reos sugirió, en especial, el Pro11, el Pre9 y el Bogar.
En tanto, Juan Diedrich, de Capital Markets, opinó que "la selectividad y la cautela deben dominar las decisiones de portfolio en estas épocas". Y para los inversores más conservadores, Diedrich recomendó bonos de corto plazo con Cer –entre otros, el Pre8 y Pro11–, mientras que en renta variable sugirió refugiarse en empresas con sólidos fundamentals. "En acciones privilegiaría la tenencia de Siderar y Petrobrás. Además, ante la debilidad del dólar a nivel mundial, disminuiría la posición de una cartera en el billete y aumentaría la apuesta en euros", afirmó Diedrich.
Si bien la volatilidad está presente en las plazas financieras desde hace unos meses, se vió particularmente disparada el miércoles pasado cuando Bernanke decidió omitir cualquier mención sobre el fin del ciclo alcista en la tasa de referencia. Fue ahí, de hecho, cuando el mal humor entre los inversores se hizo aún más notorio y comenzaron a predominar las ventas de activos financieros tanto a nivel internacional como emergente.
La tasa del bono de EE.UU. a 10 años –variable que determina en gran parte el comportamiento de las acciones y bonos– cerró el viernes en 5,195%, lo que implica que en sólo dos ruedas el retorno subió 8 puntos básicos.
Francisco Prack, de Grupo SBS, afirmó que "los activos a explotar bajo este escenario son claramente los títulos cortos indexados, como el Boden 2008 y Pre8. Son instrumentos que permiten al inversor devengar tasa y seguir apostando a una inflación que hoy tiene un piso en el 12% anual". Y continuó: "De las acciones, salvo Francés y Telecom, recomiendo mantenerse alejado".
Con la misma lógica, Rodolfo Acosta, de Arpenta, señaló que "en renta fija los bonos cortos en pesos serían un lógico refugio, en tanto que en renta variable sugiero apostar a papeles con sólidos fundamentals".
En monedas, Acosta coincidió con el resto de los expertos. "Estaría líquido o en euros. La volatilidad del dólar contra las otras monedas mundiales es una llamada de atención, por lo que pasarse de dólares a euro no considero que sería una mala estrategia".
En tanto, Juan Pablo Vera, de Tavelli Bolsa, expresó que "conservar la calma en estos escenarios es lo principal, además, el momento no acredita para salir a liquidar posiciones".
El analista estima que el sell off observado en los últimos días podrá seguir unas ruedas más, pero la apuesta es que luego la plaza se tranquilice. Por ende, Vera sólo recomendó adoptar una posición más prudente en renta fija y armar estrategias de lanzamiento cubierto en renta variable, lo que permitiría amortiguar las posibles caídas. Para aquellos más conservadores, en cambio, sugirió posiciones de fondos de money market, caución bursátil o cheques de pago diferido. "Inversiones para aspirar a tasas de entre el 10% y 12% anual", dijo.
Por su parte, la apuesta al oro –commodity que ganó 56% en el año– fue parcialmente descartada, ya que el mercado de este activo es limitado a nivel local y sólo accesible para los inversores más sofisticados.