
Po FLORENCIA DONOVAN - Los grandes bancos privados salieron al mercado con mucha agresividad para recuperar el espacio que cedieron durante la crisis y plantean ahora un gran desafío para las entidades estatales, que aunque están dando ganancias, deberán ahora competir ya sin las ventajas que en su momento tuvieron cuando, como consecuencia del corralito financiero, fueron receptoras de una gran cantidad de clientes que salían desencantados de las instituciones privadas.
Los depósitos del sistema financiero, de hecho, empiezan a demostrar que, en la compulsa, los bancos privados se presentan hoy algo más fuertes. De acuerdo a un informe elaborado por la consultora Econviews, que dirige que el economista Miguel Kiguel, se puede observar una desaceleración en el ritmo de crecimiento de los depósitos totales que reciben las grandes entidades estatales. En un año, desde diciembre de 2004 a diciembre de 2005, los grandes bancos privados minoristas incrementaron su tenencia de depósitos en un 19,5%
($ 7.782 millones), mientras que los públicos nacionales la elevaron en un 7,8% ($ 3.737 millones) y los públicos regionales en un 18,7% ($ 1.314 millones).
"A pesar de que los bancos privados regionales todavía presentan las tasas de crecimiento más altas (23,3% o $ 4.793 millones en el 2005), los grandes bancos privados minoristas los están alcanzando rápidamente y muestran el mayor aumento en términos de pesos", explica Kiguel. En el caso de los públicos, advierte, aunque en términos de stock siguen a la cabeza, ya que concentran los fondos de los tesoros nacionales y provinciales, la desaceleración en el crecimiento "indica que están empezando a perder market share, a medida que los recuerdos de la crisis se dejan de lado y se mueven hacia sus niveles históricos".
En el 2005, los bancos que más crecieron en colocaciones fueron el Río, que aumentó su tenencia en $ 2.180 millones, y el Galicia, en $ 2.100 millones. El Provincia ($ 1.630 millones), el Ciudad ($ 1.550 millones) y el Nación ($ 980 millones) ocuparon el tercero, quinto y sexto puesto, respectivamente.
Si bien es cierto que los bancos privados están pagando hoy tasas más altas por los depósitos del sector privado (ofrecen, en promedio, una tasa de 8,27% versus 4,65% de los bancos públicos), también las entidades estatales están recibiendo menor cantidad de fondos de las tesorerías provinciales y de la Nación. Según Luis Fortino, socio de la consultora Qualitativa, los fondos públicos son menores porque los superávit también son cada vez más chicos, a medida que aumenta el gasto.
Más herramientas"El market share de los bancos públicos que se sustentó en la crisis en la búsqueda de seguridad, porque en el imaginario estaba la idea de que el Estado nunca quiebra, va teniendo una ponderación menor,", coincidió Javier Casas Rúa, socio de Servicios Financieros de PriceWaterhouseCoopers, para quien ahora está creciendo el peso entre los clientes de los servicios y de la calidad de los servicios que otorgan las entidades financieras.
Así, a pesar de que los bancos públicos tienen un stock de depósitos mayor, destinan menor cantidad de fondos a nuevos préstamos que las entidades privadas. En 2005, el grupo de bancos que más expandió su cartera de créditos al sector privado fue el de los grandes bancos minoristas privados (otorgaron préstamos por $ 7.400 millones), seguidos por los bancos regionales ($ 2.600 millones).
"Los bancos privados están haciendo un gran esfuerzo por reconstruir la relación con la sociedad y esto se ve en sus grandes campañas de publicidad. Mientras que en la banca pública todavía falta un mejoramiento de los procesos comerciales y en la calidad de servicio que brindan", agregó Casas Rúa.
Para Fortino, por otro lado, los bancos privados también están en general en mejores condiciones de competir, dado que su nivel de patrimonio es relativamente superior al de las entidades públicas, dado que recibieron mayores capitalizaciones. Según Econviews, aunque todo el sistema tiene patrimonio neto positivo medido por valores de mercado, los grandes bancos privados retail cuentan con un capital del orden de los $4.000 millones, contra menos de $ 2.000 millones de los públicos.