En una jornada de divisas en la que
los datos macroeconómicos han sido variados en EEUU y nulos en la zona euro, las declaraciones del
secretario del Tesoro de estadounidense, John Snow, han jugado un papel clave en el cruce de las principales monedas, y en el que el dólar ha salido perjudicado. Después de que el alto funcionario se mostrase “extremadamente insatisfecho” con las reformas chinas en materia de divisas, y después de los datos macro desfavorables,
el billete verde perdió el impulso que había recuperado ayer en los mercados. Ni siquiera el presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, consiguió salvar a la divisa estadounidense, después de reiterar tras la comparecencia de su colega que
mantendrá una estrecha vigilancia a la evolución de los precios.
Los comentarios de Snow no gustaron a los inversores nipones que reaccionaron vendiendo dólares y obligando a la moneda estadounidense a que se depreciase cerca de un 0,2%. Además, el mercado japonés tiene muy presente la posibilidad de que el Banco Central de Japón (BoJ) suba los tipos de interés antes del mes de julio, una situación que otorga al yen fuerza frente a las principales monedas. Por si fuera poco, los datos macroeconómicos en EEUU han complicado aún más la situación del billete verde. El subsidio de desempleo registró la semana pasada 367.000 peticiones la semana pasada, lejos de las 319.000 que había estimado el consenso, y de las 325.000 que se alcanzaron la semana anterior.
También ha cobrado importancia hoy el índice de indicadores adelantados para la economía americana que cayó un 0,1% en abril, frente al incremento de la misma cantidad que esperaba el mercado. Los analistas han interpretado este resultado como una señal más de que la economía de EEUU se está enfriando.
Con este panorama, el euro ha podido evolucionar sin problemas, a pesar de que los datos sobre la inflación que se conocieron ayer en el Viejo Continente frenó la tendencia alcista de los últimos meses. Mientras el dólar caía, la moneda común ha vuelto a buscar el objetivo de superar la cota máxima del 1,29 alcanzado la semana pasada. Poco antes de cierre del mercado, el euro se apreciaba un 0,4% frente a la moneda estadounidense, y se cambiaba a 1,281 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el tipo de cambio en 1,277.
Por su parte, la libra esterlina ha continuado reforzándose después de que se conociese que los miembros del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra (BoE) mostrasen posiciones diferentes en torno a los tipos de interés por primera vez en ocho años. En la mejora de este impulso, han contribuido los datos sobre ventas minoristas, que crecieron un 0,6% en abril, dos puntos porcentuales más por encima de lo esperado. Frente a la difícil situación del dólar, la moneda del Reino Unido conseguía apreciarse un 0,45% pero no conseguía hacer frente al avance del euro, con el que se depreciaba un 0,6%.