Aunque ayer las cosas mejoraron en el mercado de deuda –la tasa del bono a 10 años cayó 8 puntos básicos a 5,06%, su mayor retroceso en dos meses– la posibilidad de que la Reserva Federal de los EE.UU. extienda su política de suba de tasas más allá de su próxima reunión de junio volvió a pesar ayer sobre los mercados accionarios, si bien las caídas fueron mucho menos pronunciadas que las del miércoles.
El Dow Jones de Industriales, el indicador más importante de Wall Street, perdió así 77,32 puntos, o 0,69%, hasta las 11.128,29 unidades, tras registrar el miércoles su mayor baja en más de tres años. El Nasdaq se contrajo 15,48 puntos, o 0,7%, hasta las 2.180,32 unidades, el nivel más bajo en seis meses.
En la misma línea, el índice Bovespa se desplomó 1,26%, tras perder casi un 3% la sesión anterior, aunque el Global 2040 anotó una suba de 0,4%. El principal indicador de la plaza local, el Merval, descendió 1,76% –su sexta caída consecutiva – mientras que en el mercado de renta fija, los bonos denominados en dólares finalizaron la rueda con mejoras de hasta 1% y los títulos en pesos experimentaron descensos de hasta 0,7%. (ver tapa de mercados)
Para los operadores, sin embargo, ya comienza a vislumbrarse un rebote del mercado. "Si bien la Bolsa continuó en descenso, puede empezarse a estabilizar porque algunos papeles respetaron su soportes", explicó Antonio Cejuela, jefe de Research de Puente Hermanos. "Además, se pudo ver compradores con posturas selectivas", añadió el analista.
"Los inversores están vendiendo acciones alrededor del mundo, al tiempo que adoptan estrategias más seguras", señaló George Hou, presidente de JF Asset Management. "El problema con los mercados emergentes es que tienen una liquidez menos profunda, lo que los hace más vulnerables a la salida de los inversores", agregó el analista a la agencia Bloomberg.
El índice de Morgan Stanley que sigue la evolución de acciones en 26 mercados emergentes perdió 2,9% a 792,33 puntos, y sumó su octava jornada consecutiva de bajas, su racha negativa más larga en un año.
Más datos económicos
El Departamento del Trabajo de los EE.UU. informó el miércoles que el Índice de Precios al Consumidor trepó en abril 0,6%, por encima de lo que esperaban los analistas, y las cotizaciones de las acciones en los mercados de Asia, Europa, los EE.UU. y América latina se vieron afectadas.
Ayer, a comienzos del día, se dieron a conocer las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo, que subieron sorpresivamente la semana pasada a 367.000 desde una cifra revisada al alza de 325.000 en la semana anterior. Tras la difusión del dato, las posibilidades de que la Fed suba las tasas en los próximos meses cayeron a 48% en el mercado de futuros, desde el máximo de 58% alcanzado el miércoles luego de un avance mayor a lo esperado de la inflación minorista.
Asimismo, el presidente de la Fed de Richmond, Jeffrey Lacker, declaró ayer que "la perspectiva de la inflación está al borde de lo aceptable, y quizá lo esté trascendiendo". "En tales circunstancias, el objetivo primordial tiene que ser ponerle freno a la inflación", afirmó Lacker poco antes de que un informe de la Fed de Filadelfia mostrara que un índice de precios de materias primas se había disparado al nivel más alto en siete meses.
Los comentarios de Lacker, no obstante, cayeron bien en el mercado de deuda. "Cualquier discurso fuerte sobre la lucha contra la inflación es bienvenido