La
última jornada de divisas de la semana ha traído buenas noticias para el dólar que arrastraba desde hace un tiempo una tendencia a la baja en los principales cruces de divisas. A falta de datos macroeconómicos en EEUU, las declaraciones realizadas hoy por el secretario del Tesoro, John Snow, quien ha rechazado que Washington haya suavizado su política de dólar fuerte, han disparado al billete verde, que
se aprecia en estos momentos un 1,04% frente al euro, fijando su cambio en 1,2709 dólares.
Con sus comentarios, Snow ha ofrecido un suculento aperitivo para los inversores, que centran ahora sus miradas en la intervención que esta tarde hará el alto funcionario de EEUU en la Asociación del Mercado de Bonos. No parecen haber hecho mella en el billete verde las declaraciones de ayer del presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke, quien advirtió de que los precios de la vivienda se estaban enfriando. Estas palabras hicieron pensar a algunos analistas que la FED podría detener su racha alcista en los tipos de interés tras subirlos por última vez en su próxima reunión de junio.
La moneda única no ha podido hacer frente al avance del dólar, ni siquiera tras conocer que los precios de producción industrial (PPI) en Alemania aumentaron en el mes de abril un 6,1% en términos interanuales, el mayor incremento registrado en 24 años, y superior a lo que esperaba el consenso del mercado, un 5,8%. Tampoco ha beneficiado a la divisa europea los resultados del PIB de Francia, que creció un 0,5% en el primer trimestre frente al 0,3% que se incrementó en los tres últimos meses de 2005. No obstante, algunos analistas opinan que este cambio de tendencia entre el euro y el billete verde no es más que un ajuste en la curva descendente de la moneda estadounidense de las últimas semanas, influenciado por las declaraciones de las autoridades financieras de EEUU. Ante este escenario, la divisa comunitaria se cambiaba a 1,2696 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2767.
El impulso del billete verde ha llegado hasta el continente asiático y ha permitido que el dólar se dispare también frente al yen. Además, la moneda nipona amanecía esta mañana debilitada por la negativa del Banco de Japón (BoJ) de variar los tipos de interés por el momento, una decisión a la que el mercado ha reaccionado vendiendo yenes contra dólares. La moneda estadounidense cerraba por tanto la semana apreciándose cerca del 1,53% en su cruce frente a la divisa nipona, que a su vez, seguía perdiendo terreno con el euro al depreciarse un 0,24%.
La recuperación del dólar se ha dejado sentir por último en el Reino de Unido. Inglaterra ha conocido hoy que sus prestamos hipotecarios bajaron en abril después de dos meses consecutivos de máximos, situándose en 5.000 millones de libras frente a los 5.500 millones en marzo, la cota más alta en los últimos 21 meses. Estos dato no han ayudado al mercado inglés ya que poco antes de finalizar la jornada, la divisa británica se depreciaba un 1,28% con respecto al billete verde, y un 0,01% en relación al euro.