
Por CLARA AGUSTONI - Desde que la inflación volvió a ser un tema de preocupación en Argentina, los plazos fijos ajustables por CER se convirtieron en una buena opción a la hora de preservar el valor del dinero. Así y todo, desde el año pasado el stock de depósitos indexados viene cayendo, una tendencia que se profundizó en los últimos dos meses. En abril, las colocaciones retrocedieron unos $ 215 millones –la mayor caída desde que se revirtió la tendencia al alza– y en lo que va de mayo ya muestran una variación promedio negativa de $ 232 millones, lo que da una pauta de que en este mes el drenaje continúa. A todo esto, los plazos fijo tradicionales muestran un incremento de $ 991 millones y $ 551 millones, respectivamente.
La caída de las colocaciones ajustables se explica en gran medida por el comportamiento de los inversores mayoristas. Concretamente, las AFJP pasaron de tener $ 2.967 millones en plazos fijos ajustables en enero de este año a $ 2.592 millones para finales de abril, lo cual implica que retiraron más de $ 400 millones en lo que va del año. Las imposiciones de las AFJP representan el 40% del stock total de estos depósitos, que asciende a $ 6.115 millones.
Es que mientras que por un plazo fijo indexado a un año de plazo en el mercado pagan una tasa de entre 0,5% y 1% más el CER, una Nobac rinde cerca del 14% y un fondo de inversión que invierte en acciones brasileñas, por ejemplo, arroja un retorno anual en pesos de 21,09%.
"Además, para las AFJP, este activo no rinde tanto porque no es líquido", dijo Eric Mones Ruiz de Itaú Investment. Un plazo fijo indexado implica inmovilizar el dinero por al menos un año. Por esto, también los bonos cortos en pesos están compitiendo por el dinero de los institucionales. Así, un bono como el Boden 2007 rinde cerca del 1% más el CER y además cuenta con liquidez.
Otro de los factores que explica la caída de los plazos fijos con CER es que, debido al escalada de la inflación, son menos los bancos que hoy tienen este producto habilitado para los institucionales. "Los bancos no lo ofrecen al segmento mayorista porque les resulta muy costoso. Como modo de fondeo les resulta muy caro y tampoco les sirven para calzarlos con activos, ya que en cuanto vencen, por lo general no se renuevan", dijo Mones Ruiz. De ahí que algunas entidades dejaron caer la cartera que tenían, al tiempo que otras optaron por renovar sólo el stock y no recibir nuevos fondos.
En contrapartida, las entidades siguen ofreciendo este producto a los clientes minoristas, segmento en el que los plazos fijos con CER sigue creciendo mes a mes, aunque a paso más lento. Adrián Alverte, de Banco Francés, explicó que "aunque las operaciones se renuevan, no se dan los niveles de incremento que teníamos hasta mediados del 2005. El ritmo se ha desacelerado sobre todo a principio de este año, cuando terminaron los vencimientos de los plazos menores a 365 días".
Por su parte, Gustavo Massaro, de Banco Río, asegura que el tema de fondo es el plazo. "Al tener un plazo mínimo de un año, los inversores están buscando más liquidez", comenta. Por otro lado, Massaro señaló que mientras que la tasa que se paga por sobre el Cer es baja– el promedio del mercado no supera el 1%– y ha permanecido inalterada desde fines del año pasado, los plazos fijos tradicionales han estado incrementando sus rendimientos en los últimos meses. Así, mientras que en marzo los bancos ofrecían un 6,46% por los plazos fijos minoristas a 30 días, hoy pagan el 7,95%.
En esta línea, Mariano Rabbia, de Banco Itaú, explica que "si a los bancos les convendría tomar plata con CER, se subirían las tasas. Sin embargo, no se tocan desde diciembre".