Al dólar le ha costado mantener el impulso que consiguió ayer en el mercado de divisas, después de que en EEUU se conociesen hoy dos datos macroeconómicos con efectos casi contradictorios y que han provocado duda entre los inversores: el
PIB del primer trimestre, por debajo a lo que esperaba el mercado, y la reducción de las solicitudes semanales de subsidio. Por su parte, el euro centraba su atención en su cruce con el yen que se fortalecía frente a las principales divisas después de que el Banco Central de Japón (BoJ) inyectase una inversión millonaria en el mercado monetario local.
El billete verde ha circulado sin rumbo fijo. Tras conocer que el PIB de EEUU de los tres primeros meses de 2006 había crecido un 5,3%, frente al 5,5% que estimaban los expertos, el dólar ha reducido su valor al disiparse entre los agentes del mercado temores inflacionistas. Una preocupación que sin embargo se ha visto mitigada al publicarse que las peticiones de subsidio se habían reducido en 40.000 hasta registrar 329.000 solicitudes, con lo que se rompe la tendencia alcista marcada en el último mes. Además, el incremento conocido hoy también de un 5,8% en los salarios de los estadounidenses, ha añadido más seguridad al ya casi descontado aumento de los tipos de interés en la próxima reunión de la Reserva Federal (FED).
El euro ha tenido que hacer frente a este avance del billete verde sin referencias macro y tan sólo con las declaraciones en mente de varios miembros del Banco Central Europeo (BCE), quienes advertían de la posibilidad aumentar el valor de la moneda única, en su encuentro de junio. El resultado ha sido un cruce prácticamente plano poco antes del cierre del mercado, en el que la divisa europea se apreciaba tan solo un 0,07% frente a la moneda estadounidenses, y se cambiaba a 1,2778 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio en 1,2775.
Sin embargo, tanto el dólar como el euro se han encontrado con la decisión del BoJ de inyectar 500.000 millones de yenes en el mercado monetario local, para compensar la subida de los tipos de interés día a día. Los analistas han interpretado esta decisión como una posible variación de la política económica de la autoridad monetaria japonesa, que hasta la fecha ha mantenido los tipos de interés a cero para luchar contra la deflación. Los inversores reaccionaron en este contexto comprando yenes, con lo que la moneda nipona se apreciaba un 0,6% con respecto a la moneda común y un 0,5% en relación al dólar.
Por su parte, la libra esterlina no ha sabido responder a los datos del PIB que se conoció en Reino Unido, que creció un 2,2% en el primer trimestre. En su cruce con el euro, se apreciaba un 0,12% pero con el dólar, se depreciaba un 0,17%.