La irrupción de Paulson, consejero delegado de Goldman Sachs, ha echado por tierra los rumores que señalaban a Donald Evans como sucesor de Snow, y con él, desaparece momentáneamente la intención de presionar las divisas asiáticas para que éstas se revaloricen frente al dólar. Pero todavía no se conoce cual será la postura del nuevo secretario del Tesoro entorno a la cotización oficial de la moneda estadounidense, una incertidumbre que ha propiciado que el mercado opte por la prudencia y no se incline a la compra de dólares. La situación del billete verde se agravaba aún más tras conocer la confianza del consumidor de EEUU, que registró 103,2 puntos en mayo, frente al máximo de cuatro años del 109,8 al que llegó en abril.
En el Viejo Continente, el euro aprovechaba la pérdida de terreno del dólar y las buenas referencias macroeconómicas publicadas en la euro zona para revivir su cota máxima en un año del 1,29. En este sentido, la masa monetaria M3 creció en abril un 8,4%, una décima porcentual por encima del consenso. A este empuje también contribuía las declaraciones de uno de los miembros del Banco Central Europeo (BCE), Klaus Liebscher, que refuerzan una posible subida de los tipos de interés en la zona euro en la próxima reunión que el BCE celebrará en junio. En esta agitada sesión, poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se apreciaba un 1,2% frente al billete verde y se cambiaba a 1,2901 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio en 1,2839.
La fuerte depreciación del billete verde ha paliado la posible caída en la cotización oficial del yen, que hoy despertaba dañado por dos referencias macro. En primer lugar, la producción industrial que ha aumentado un 1,5%, frente al 2,1% esperado. En segundo lugar, el dato de gastos de los consumidores, que en lo que va de año bajan al 4,3% cuando se estimaba una disminución del 0,5%, un resultado que pone en peligro la esperanza que de que el Banco Central de Japón (BoJ) aumente los tipos de interés en julio. Por ello, el yen se depreciaba un 0,7% frente al dólar, y un 0,4% con respecto a la moneda única.