
BLOOMBERG - En México, donde el candidato presidencial socialista Andrés Manuel López Obrador corre cabeza a cabeza con el del partido gobernante, Felipe Calderón, la posibilidad de que el país caiga en mora con su deuda ya no es algo impensable. En Perú, la palabra impago se suele oír porque el candidato que lleva la delantera es recordado por haber suspendido el servicio de la deuda nacional en los años ‘80. Incluso en Brasil, donde el presidente Luiz Inácio Lula da Silva redujo el déficit presupuestario y bajó la inflación en más de 50% desde que asumió el cargo en el 2003, el temor va en aumento.
Repentinamente, el costo de asegurarse contra las perspectivas de que los Gobiernos latinoamericanos dejen de cumplir sus obligaciones de deudas externas en divisas por u$s160.000 millones está subiendo: 59% desde marzo solamente en Brasil. Y muchos banqueros dicen que ese costo podría aumentar ante las promesas de los políticos de incrementar el gasto en cantidades que amenazan vaciar las arcas de los gobiernos, en momentos en que las mayores tasas de interés en los EE.UU. elevan la posibilidad de que se desacelere el ritmo de expansión económica mundial.
"Si alguna vez hubo señales claras de que Latinoamérica regresa al pasado, es ahora", dijo Desmond Lachman, que pasó 24 años como economista del FMI y es ahora académico del American Enterprise Institute, un grupo de análisis de políticas públicas con sede en Washington.
El costo anual de asegurar bonos brasileños por u$s10 millones hasta el 2011 usando derivados (credit default swaps), o seguros que pagan en caso de un impago, es de u$s174.417, y la semana pasada llegó a u$s205.762, lo más alto desde enero.
"Existe el potencial para (que surjan) candidatos populistas, y todos se preocupan inmediatamente de que eso pueda producir el próximo (Hugo) Chávez", dijo Darío Pedrajo, fundador de Kapax Investment Advisers, un fondo de bonos de mercados emergentes.