El billete verde comenzó además a detener su revalorización tras la publicación de los resultados sobre la productividad de actividades laborales no agrícolas, que en el segundo trimestre crecieron un 3,7%, tres décimas porcentuales por debajo de lo esperado. Esta caída se incrementó tras hacerse oficiales el número de subsidios por desempleo, que la semana pasada aumentaron en 7.000 peticiones hasta las 336.000 solicitudes, la mayor subida semanal desde octubre de 2005.
Sin embargo, el euro ha respondido con datos macro que no han sorprendido al mercado. Por un lado, el PIB de la Europa de los 25 se incrementó un 0,7% en el primer trimestre de este año. Por el otro, la tasa de desempleo que en abril se situó en un 8%, la misma cifra que en marzo y levemente inferior a lo que esperaba el consenso de los analistas. Por todo ello, el cruce de estas dos monedas era prácticamente plano a primeras horas de la tarde. El euro se depreciaba apenas un 0,02% frente al billete verde, y se cambiaba a 1,2813 dólares. El Banco Central Europeo fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2736 dólares.
En Japón, las especulaciones sobre una dudosa subida de los tipos de interés han vuelto a perjudicar el avance del yen. Un miembro del consejo de gobierno del Banco Central japonés (BoJ), Hidehiko Haru afirmó que la autoridad monetaria mantendrá la cautela con respecto a la aplicación del fin de la política de tasas cero. Estos comentarios no han gustado al mercado, y la divisa nipona se depreciaba un 0,5% frente al dólar. Con respecto al euro, apenas sufría variación, al perder apenas un 0,05% de su precio oficial.