El dólar se despide de la semana con un mal sabor de boca producido por los datos macro poco favorables que se publicaron en EEUU. Entre estos, el que mayor daño ha causado al billete verde ha sido la
caída en la creación de nuevos empleos en mayo, sólo 75.000 puestos, por debajo de los 170.000 que esperaba el consenso del mercado, y frente a los 126.000 de abril. Según los analistas, estos resultados disipan las presiones inflacionistas hasta tal punto que la Reserva Federal (Fed) se pudiese replantear la subida de tipos interés el próximo 29 de junio.
De esta forma, el banco central estadounidense podría poner fin a dos años consecutivos de incremento en los tasas. Una decisión que parece estar respaldada por los empresarios y por varios expertos que consideran necesaria un dólar más débil para terminar con el déficit comercial estadounidense. El otro dato clave en la agenda de hoy de EEUU ha sido los pedidos de fábrica que no han paliado la caída del dólar a pesar de que se incrementaron un 2,1% en el mes de abril, frente al 1,8% esperado por los analistas.
El euro ha sabido aprovechar estos datos macro publicados al otro lado del Atlántico para romper una vez más la resistencia del 1,29, con lo que vuelve a situarse en máximos de un año. En este avance han contribuido además las referencias conocidas en el Viejo Continente. Los precios de producción crecieron un 0,8% en abril, una décima porcentual por encima de lo previsto por el mercado. Un dato que refuerza una posible subida de tipos en Europa. En este contexto, a primeras horas de la tarde, el euro se apreciaba en su cruce con el billete verde cerca del 1% y se cambiaba a 1,2933 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el tipo de cambio en 1,2815.
El efecto del dato de empleo estadounidense se ha dejado sentir en la negociación extendida de las divisas asiáticas. Al reducirse los temores de que la Fed suba los tipos a finales de junio, las monedas de los mercados colindantes se veían reforzadas en sus principales cruces monetarios. En este sentido, el yen, beneficiado además por las subidas que ayer experimentó la bolsa de Japón, se apreciaba un 0,03% frente a la divisa única y un 0,7% con respecto al billete verde. Por esta misma razón, el precio oficial de las monedas de varios países Latinoamericanos registraban leves alzas, como el real de Brasil, que se fortaleció un 1,5% al cambiarse a 2,218 dólares.