El dólar logra un paso más en el freno a sus caídas. En una jornada sin apenas datos macro de relieve, las declaraciones lanzadas a uno y otro lado del Atlántico son las que sirven de guía al mercado de divisas. Las advertencias de los dirigentes políticos europeos sobre los problemas que podría causar una excesiva revalorización del euro comparten agenda con el regreso’ de Alan Greenspan, que ha insistido en los efectos de los elevados precios energéticos. La expectativa creciente en las últimas jornadas de mayores subidas de los tipos en EEUU, a raíz de las declaraciones de Bernanke,
vuelve a dar respiro al dólar, que recupera terreno frente al euro, el yen y la libra. El cruce oficial entre el dólar y el euro establecido hoy por el Banco Central Europeo (1,2789) quizá haya tranquilizado un tanto a los ministros de Finanzas de Francia y Luxemburgo y al español Pedro Solbes, que han declarado que si la cotización de la divisa europea frente al euro seguía ascendiendo y superaba las 1,30 unidades por billete verde, las economías europeas podían verse seriamente dañadas. En Japón, este tipo de advertencias gubernamentales se han convertido ya casi en habituales para frenar al yen.
De hecho, la divisa de la FED, ascendía hoy por tercer día consecutivo frente a la moneda única y se movía en los mercados en el entorno de las 1,2779, con una revalorización del 0,38% frente al euro, del 0,43% respecto al yen, y del 0,29% frente a la libra británica.
Buena parte del mérito de este fortalecimiento del billete verde correspondería, según los operadores, a la autoridad monetaria estadounidense. Sobre todo gracias al eco que William Poole, el presidente de la Reserva Federal de Saint Louis, le puso a última hora de ayer a las palabras pronunciadas el lunes por su jefe Ben Bernanke. Poole explicó que la ralentización económica a la vista quizá no fuera suficiente para alejar el fantasma de las subidas de precios.
En la sesión de hoy, Alan Greenspan ha regresado a la actualidad de los mercados, al intervenir en una conferencia en la que ha advertido de los posibles riesgos de ralentización económica derivados de los elevados precios energéticos, pero en la que ha descartado también que produzca una “erosión seria” en la economía mundial.
En el mercado permanece la impresión de los operadores de que el instituto emisor de EEUU no va a detener el proceso de subida de tipos en la reunión de finales de este mes. Con anterioridad, mañana mismo, el BCE podría acordar una subida de los tipos de interés en la eurozona, descontada ya en los últimos tiempos, en los que el euro alcanzó máximos de más de un año frente al dólar.