Su majestad el dólar vuelve a brillar. Sigue lejos, desde luego, de aquellos momentos perdidos en la historia en los que valía más que el euro, pero recupera aliento y mantiene una cotización que tampoco desagrada a los exportadores estadounidenses si es que los hay.
La descontada subida de los tipos de interés aprobada por el BCE no alcanzó la magnitud que algunos analistas habían augurado, y las noticias procedentes de las cifras de paro semanal y de Iraq no sentaron mal al dólar, que a la espera de próximas novedades de la Fed logra una revalorización superior al punto porcentual frente al euro, en una jornada que registra una rotunda inestabilidad en los mercados.
Como marcaba hoy el cruce oficial del Banco Central Europeo, cada divisa de la UE se cambia ahora por 1,2735 unidades de billete verde. Una cotización bastante más optimista que la que fijaban con posterioridad los mercados, donde la relación se establecía en 1,2636, con un avance del 1,24%, el mayor de los registrados en cerca de dos meses.
Al fondo de esta oleada compradora, de dólares (o vendedora de euros, según otras apreciaciones igualmente válidas) se encuentra la casi certeza que parecen tener los operadores de que en la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed) habrá una nueva subida de tipos, con lo que el diferencial entre las tasas de las dos mayores zonas del mundo, que hoy acaba de estrechar en un cuarto de punto el BCE, volverá a su situación habitual. Las últimas intervenciones de miembros de la Reserva Federal han coincidido en dejar abierta la puerta a próximas subidas de los tipos de interés.
En la sesión de hoy, las cifras de paro semanal sorprendieron al mercado, al descender las peticiones de subsidios de desempleo hasta las 302.000 solicitudes. Desde Iraq llegaron noticias además positivas para EE UU, con la muerte de su enemigo número uno en Iraq, el dirigente de Al Qaeda Al Zaraqaui.
El BCE ha acordado hoy en Madrid elevar los tipos de interés en la eurozona desde el 2,5% hasta el 2,75%, un movimiento ampliamente esperado por el mercado, que había barajado incluso, al igual que el propio BCE, una subida aún mayor, hasta el 3%. Jean Claude Trichet ha dejado claro que aún pueden ser necesarias nuevos incrementos en el precio oficial del dinero, pero este mensaje tampoco ha causado sorpresa.
l nuevo potencial de la divisa estadounidense también se establecía frente al yen, contra el que establecía un cambio de 114,20, su máximo de cuatro meses. Pero la moneda japonesa está floja y también cedía frente al euro hasta las 145,66 unidades. En la sesión de hoy, la Bolsa de Tokio ha perdido otro 3% para situarse en mínimos desde noviembre de 2005.