Ni en los mejores sueños de los más fanáticos partidarios del dólar fuerte esperaban una semana como esta. La racha continúa, y el billete verde encadena hoy
cinco días consecutivos de alzas frente a su eterno rival el euro, para afianzarse además en máximos de un mes. Las sensaciones no han variado respecto a las jornadas previas, y los datos de déficit comercial y de precios de importación de EEUU no han alterado las expectativas de mayores subidas de tipos por parte de la Reserva Federal. En Europa, el euro no lograba sacar provecho de las mejoras de las exportaciones y de la producción industrial en Alemania.
El dólar de apunta un nuevo partido ganado que, según el cruce oficial publicado hoy por el Banco Central Europeo (BCE), situaba el marcador final en un cambio 1,2659 unidades de dólar por divisa de la moneda única. Cerca del cierre de la sesión de los mercados europeos, el cambio oscilaba un 0,14% a favor del dólar, para situarse en 1,2635. La subida era muy inferior al espectacular avance logrado ayer, pero servía para afianzar la recuperación del billete verde durante el conjunto de la semana que acaba, que toca a su fin con un balance positivo superior al 2% para el dólar.
Esta clara tendencia al alza hace prever a los operadores que el rally va a continuar en las próximas sesiones. Sobre todo, porque con la vista puesta en la reunión de la FED que se celebrará a finales de este mes, es obvio, que los operadores sitúan sus apuestas en la linde más favorable a que los tipos de interés vuelvan a subir. Por lo menos otro cuarto de punto. A día de hoy, el 84% de los analistas está en esa línea y parecen remotas y extrañas las cifras de la pasada semana cuando sólo el 44% se situaba a favor de la subida.
Los datos macro publicados hoy no han alterado estas previsiones, y menos aún la cifra de precios de importación, que se incrementaron un 1,6% en mayo, el doble de lo esperado por el mercado. El déficit comercial de EEUU en abril aumentó cerca de un 2,5%, hasta los 63.400 millones de dólares, una cifra, pese a todo, inferior a los cálculos que habían barajado los analistas. Por su parte, en Europa, con la resaca aún de los efectos de la reunión del BCE, las mejoras en las cifras de exportaciones y de producción industrial de Alemania servían, en todo caso, para aminorar la corrección del euro.
El yen también aguantaba hoy el tirón del dólar mucho mejor que en las sesiones precedentes, coincidiendo con el respiro vivido por el conjunto de las bolsas asiáticas, tras la sangría bajista de jornadas como la de ayer. El yen sólo bajaba levemente frente al dólar hasta situarse en las 114,15 unidades por billete verde. Una evolución del agrado de los nipones.