
Por SOLEDAD NAVARRO - El contexto de fuerte volatilidad que afecta a los mercados internacionales puso al Banco Central argentino (BCRA) en la disyuntiva de elegir entre mantener un tipo de cambio estable en torno a $ 3,10 o seguir acumulando reservas. En las últimas semanas, los movimientos de la entidad dejaron de manifiesto una clara inclinación por mantener más controlada la primera de sus metas.
Dado que con la turbulencia la demanda de dólares tiende a acrecentarse en la medida en que los inversores buscan refugio, la necesidad de intervención del Central se redujo considerablemente. En la última quincena de mayo, el nivel de adquisiciones se retrajo casi un 50% respecto de la primera y aún se mantiene en esos niveles. De haber mantenido el ritmo de compras, la divisa se hubiera escapado más allá de $ 3,10.
En este contexto, la otra cara de la moneda es la desaceleración en el aumento del stock de reservas, otro de los objetivos deseados. Pero con el creciente costo de esterilización de las compras de dólares –la entidad se está viendo obligada a pagar cada vez más por la colocación de Lebac–, la necesidad de aminorar el paso en la recomposición del stock de reservas no parece sacarle el sueño a Martín Redrado.
Si bien mayo fue el mes de mayor intervención en el año –u$s 1.357 millones–, en la segunda parte del mes, la compra cayó a u$s 477 millones desde u$s 880 en los primeros quince días. De este modo, mayo es el primer mes en el que se registra una variación interanual negativa (-10%), según un informe de la consultora Ecolatina.
En lo que va de junio, el BCRA sólo adquirió u$s 366 millones (incluídos los u$s 69,9 millones que compró en la plaza ayer), respecto a los u$s 778 millones adquiridos en el mismo período del mes anterior. Al respecto, Rodrigo Alvarez, economista de Ecolatina indicó que "el ritmo de compras del BCRA irá disminuyendo". Y agregó que "una fuerte intervención, innecesaria en este momento, alimentaría la presión inflacionaria que por ahora parece contenida".
"Las metas implícitas que persigue el Banco Central no siempre van en la misma dirección. Lo prioritario hoy es mantener la estabilidad del tipo de cambio, algo que quedó en evidencia cuando la entidad monetaria salió a intervenir en sentido contrario a como habitualmente lo hace en pos de evitar que se dispare el valor del dólar", indicó Eduardo Levy Yeyati, director de la Universidad Tocuato di Tella y ex titular del Banco Central, en referencia a las ventas de divisas que el Central realizó para mantener al dólar en su nivel actual de $ 3,10, movimiento que el mercado interpretó como una señal de no convalidar precios por encima de los actuales.
El punto de inflexión fue el 10 de mayo, día en que el titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dejó entrever la posibilidad de nuevas subas en las tasas de referencia de Estados Unidos. Sus efectos sobre el accionar del BCRA también se expande hacia la esterilización de monedas que la entidad debe hacer con cada emisión.
La fuerte volatilidad está obligando a la entidad a convalidar tasas cada vez más altas en las últimas licitaciones de letras, algo que preocupa en función de posibles presiones inflacionarias. Por lo que por ahora, la mayor demanda de dólares genera cierto respiro.