El dólar cotiza prácticamente en tablas frente al euro, por lo que se mantiene en suspense la continuidad de la racha de seis jornadas consecutivas de revalorización del billete verde, la más prolongada desde finales del pasado ejercicio. La divisa estadounidense se cruza en los mercados durante la tarde de hoy, horario europeo,
en 1,2575 unidades por cada unidad de la divisa única europea, unas cifras similares a las que registró en la sesión de ayer. Este relativo freno en la evolución del dólar se produce después de que algunos analistas, citados por las grandes agencias internacionales, señalasen que dicho cruce ya anticipaba una nueva subida de los tipos de interés de referencia en EEUU por parte de la Reserva Federal (Fed). Las referencias económicas conocidas hoy han reforzado incluso las expectativas de un nuevo incremento de los tipos, en especial el dato de precios industriales, cuyo índice subyacente se incrementó un 0,3% en el mes de mayo, una décima por encima de lo augurado por los analistas.
La agenda macro en EEUU se veía completada por la ralentización en el ritmo de ventas al por menor, que se limitó al 0,1%. Por su parte, desde Europa se conocían nuevos datos de IPC, además del español, el de Alemania. La inflación se situó en el 1,9% en la principal economía europea, donde el índice ZEW de expectativas empresariales se redujo más de lo previsto, hasta los 37,8 puntos, desde los 50 del mes anterior.
En estos momentos, un 90% de los brokers de divisas de las grandes casas apuesta por un movimiento al alza en los tipos de interés por parte de la Reserva Federal, frente al 84% de ayer y al 72% que había en el mes de mayo. Eso sí, la mayoría coincide en que se situarán en el 5,25%. No obstante, a estas alturas, el dólar acumula una devaluación superior al 5,5% frente al euro en lo que va de año.
Con respecto al yen, tanto la moneda estadounidense como el euro logran una significativa recuperación en las últimas horas. De hecho, cada moneda estadounidense se cambia por 115,24 yenes frente a un canje de 114,25 en la sesión de ayer. La divisa nipona acusa, además de la mayor caída en más de dos años de la Bolsa de Tokio, el hecho de que el propio gobernador del Banco de Japón, Toshihiko Fukui, haya reconocido que tenía inversiones en los fondos del popular gestor Yoshiaki Murakami, arrestado tras confesar el uso de información privilegiada.
Aunque el mismo presidente de Japón, Junichiro Koizumi, ha salido en defensa del gobernador del Banco central, éste afronta una situación delicada, y en algunos casos se comenta incluso una posible renuncia al cargo.