A diferencia de lo que venía sucediendo desde principios de año, en las últimas licitaciones de Letras del Banco Central, la entidad que preside Martín Redrado colocó más títulos en pesos a tasa fija y menos a tasa variable, cambio que, según un informe de Deloitte, evidencia una modificación en su política de esterilización monetaria.
De acuerdo con la consultora, en primer lugar, la extensión de plazos que comenzó a disminuir los vencimientos semanales, hizo posible que el BCRA no se viera obligado a renovar títulos todas las semanas y, en consecuencia, pudiera tomar una menor cantidad de ofertas por las Notas a tasa variable.
En segundo lugar, explica, la estabilización de las expectativas inflacionarias permitió a la autoridad monetaria volver a colocar Letras en pesos, con tasa fija y a plazos superiores a los 6 meses. "Este tipo de colocaciones, que habían sido inexistentes en los tres primeros meses de 2006, sumaron $35 millones en abril y en mayo alcanzaron los $484 millones", subrayó Deloitte.
Las tasas pagadas por las Letras nominal se ubicaron además cercanas a los niveles de inflación esperada, no habiendo bajado del 11% para las Lebac a un año. "En este caso, no obstante, el BCRA evita el riesgo de tasas de interés superiores a las esperadas, que sí debía afrontar en las colocaciones a tasa variable", apunta el informe.
Para Deloitte, sin embargo, el BCRA debería reconsiderar la posibilidad de volver a ofrecer en el mercado títulos en pesos indexados por el CER, siempre que estos sean emitidos a largo plazo. A pedido del Ministerio de Economía, por entonces bajo las órdenes de Roberto Lavagna, el Banco Central había frenado la emisión de títulos indexados al CER a mediados del año pasado, para evitar competir con los bonos soberanos y, al mismo tiempo, no alimentar las expectativas inflacionarias, que en ese entonces estaban en ascenso.
Pero según el informe de Deloitte, ahora "esta alternativa permitiría a los inversores que así lo quisieran, optar por una inversión a largo plazo resguardada por la inflación, al tiempo que la autoridad monetaria se vería posibilitada de alargar aún más el plazo de vencimiento de sus títulos".