
Por FLORENCIA DONOVAN El escenario bursátil es complejo y llama a la cautela. Sin embargo, también presenta algunas oportunidades y, según coinciden en el mercado, puede ser hora de empezar nuevamente a mirar con cariño los bonos indexados a la inflación, en detrimento de aquellos títulos a tasa variable.
"Tuvimos un momento en el que las Nobac (las notas del Banco Central a tasa variable) eran atractivas, porque se desaceleraba la tasa de inflación y al mismo tiempo subían las tasas de interés. Pero ahora, las tasas se estabilizaron y el rendimiento de los bonos atados al CER aumentó por la fuerte caída de precios", explicó Paula Premrou, directora de Research de Compañía Inversora Bursátil.
Así, por ejemplo, un bono de corto plazo indexado a la inflación, como es el PRE 8, rinde cerca de 4,4% más el CER, mientras que una Nobac del Central de duration similar ofrece un diferencial de poco más de 3% por encima de la tasa Badlar, que es la que pagan los bancos privados por los depósitos a plazo fijo de más de $ 1 millón. Con proyecciones de inflación del orden del 12% anual, tal es la estimación del Régimen de Expectativas del Mercado (REM), y una tasa Badlar en bancos privados de 8,75%, el retorno real de ambos títulos claramente ubica en una posición de ventaja a los bonos indexados al CER.
"Hay que comprar bonos con CER y de corta duration. Dado el humor del mercado, la idea es hacer una inversión gradual", apuntó, por su parte, Noelia Lucini, analista de renta fija de Capital Markets. "Por el contexto, también conviene arbitrar: si se tiene una posición en Badlar, pasaría a diversificar con bonos indexados a la inflación", agregó.
Según consignó el Banco Central en su más reciente Informe Monetario, además, la tasa Badlar comenzó recientemente a estabilizarse e incluso estaría empezando a mostrar una leve tendencia descendente. En tal sentido, coinciden los analistas, el diferencial o spread por encima de la Badlar que pagan papeles como las Nobac debería ampliarse para adecuarse a los rendimientos que, tras el derrumbe de precios del último mes, ofrecen títulos públicos comparables.
Por otro lado, si bien es cierto que muchos analistas se alejaron de los bonos con CER a medida que redujeron sus expectativas de inflación, sobretodo tras conocerse que el incremento del índice de precios en mayo fue de 0,5%, por debajo de lo previsto, pocos prevén que el costo de vida suba menos del 10 % este año. Con lo cual la tasa real que arrojan los títulos indexados seguiría hoy superando a la que pagan las Nobac.
En cámara lentaPara Carlos Arhancet, socio de Mateo & Marchioni Sociedad de Bolsa, tras la corrección de los mercados "sin duda el rendimiento de los bonos con CER superan al de cualquier otro activo". Sin embargo, advierte, llevará un tiempo a los bonos recuperar los precios de mediados de mayo, cuando comenzó la volatilidad de los mercados.
"Estos precios (por ayer) son el piso del mercado, que bajó por ascensor y va a subir por escalera. El mercado va a recuperar despacio", consideró Arhancet.
Según el perfil del inversor y su nivel de aversión al riesgo, Julio Bruni, analista de bonos de Arpenta Sociedad de Bolsa, aconseja comprar bonos con CER de menor o mayor duración. "En el mercado va a seguir la volatilidad y en un escenario como este, los precios son cambiantes", sentenció Bruni, para quien los inversores más conservadores deberían optar por bonos indexados más cortos, como el Boden 2007, el 2008 o el PRE 8 y PRO 11, mientras que aquellos más dispuestos a asumir riesgos deberían extenderse hasta títulos como el Par en pesos, que también ofrece una cobertura a la inflación.