El Banco Central ha logrado llevar el nivel de reservas a 25.000 millones de dólares, lo que constituye una buena señal para la economía interna y, fundamentalmente, para el agitado mercado internacional de capitales.
Las reservas del BCRA comenzaron a caer en el año 2000 y sufrieron una brusca disminución en 2001, reflejando la huida de capitales que culminó en la crisis de fines de ese año. En 2002 eran el 40% de las de dos años antes.
A partir de ese piso comenzó una progresiva recuperación de los activos, ya que el ingreso de divisas proporcionado por el sector externo no fue absorbido por los pagos de la deuda externa, reducida drásticamente por el canje.
Es de destacar que es la primera acumulación de reservas externas que se financia con recursos legítimos y no con endeudamiento externo, como sucediera a fines de los setenta y en los noventa.
El año pasado, contando con un buen nivel de reservas, el Gobierno decidió cancelar anticipadamente la deuda con el FMI. La brusca disminución de esos activos fue una jugada arriesgada, que no tuvo consecuencias por la continuidad en el ingreso de divisas. En la actualidad las reservas han vuelto a un nivel cercano al que tenían antes del pago.
La estrategia de acumulación de reservas tuvo que compatibilizarse con el cumplimiento del programa monetario. Para mantener un crecimiento ordenado de la liquidez provocada por la compra de divisas, el BCRA retiró pesos del mercado colocando títulos de la deuda pública. Este aspecto también es crucial porque la disciplina monetaria adquirió una especial relevancia con el rebrote inflacionario.
La recomposición de las reservas no pudo darse en mejor momento, porque la incertidumbre sobre la inflación estadounidense y sobre cómo responderá la Reserva Federal provocaron inquietud en el mercado financiero y retiros de capitales de los mercados emergentes. En este contexto, los superávit fiscal y externo y un buen stock de reservas son requisitos fundamentales para minimizar el impacto de la volatilidad en la economía.
Las reservas del BCRA llegaron a 25.000 millones de dólares, cerca del nivel previo al pago al FMI. La recomposición de reservas es crucial para afrontar la volatilidad en el mercado de capitales internacional.
Editorial del Diario Clarín - Jueves 22 de Junio de 2006. |