El gobernador del BJ, Toshihiko Fukui, dijo que el organismo monetario había dejado en claro que no incrementará las tasas rápido, después de unos comentarios de esta semana que sugirieron que pronto podría terminar la política de tasas cercanas al cero%.
En ausencia de datos económicos importantes de Estados Unidos esta semana, los inversionistas también esperaban el encuentro de la próxima semana de la Reserva Federal, que según se prevé resultará en un alza de un cuarto de punto porcentual en la tasa estadounidense, a 5,25%.
"El Banco de Japón ha pasado a ser extremadamente importante para los mercados, los comentarios de Fukui son consistentes con lo que él ha estado diciendo antes, el BJ no quiere crear otra ola de incertidumbre en las monedas de alto rendimiento", dijo Marios Maratheftis, de Standard Chartered.
"Probablemente, las monedas principales continúen operando dentro de rangos hasta la decisión de la Fed del 29 de junio", añadió.
El cierre de operaciones conocidas como "carry trades", en las que los inversores se endeudan en yenes, de bajo rendimiento, para comprar activos de rentabilidad más alta, ha afectado a las monedas de mercados emergentes en semanas recientes.
A las 1055 GMT, el dólar cotizaba cerca de su máximo en siete semanas contra el yen, a 115,69 yenes <JPY=>.
El euro alcanzó su máximo en dos semanas contra el dólar a 1,2680 unidades de la moneda estadounidense <EUR=>, ante las mayores expectativas de que las tasas de interés de la zona euro aumentarán, aunque luego cedía a 1,2587.