El Banco Central agregó una opción atractiva al menú de colocaciones al que pueden optar los inversores institucionales: un plazo fijo con tasa variable, que al mismo tiempo tendrá un rendimiento garantizado.
La norma correspondiente fue aprobada el jueves pasado por el directorio del organismo, aunque su alcance será difundo recién hoy.
El instrumento en sí ya estaba vigente, pero en esta ocasión el Central le introdujo algunos retoques que sin duda lo harán más atractivo.
El principal es que los bancos que adopten este esquema deberán ofrecer una tasa fija y una variable, con la obligación de pagar al inversor la que resulte más alta de ambas. El segundo dato, no menor, es que el plazo mínimo fue elevado de 120 a 180 días.
Un tercer agregado es que a la hora de optar por un rendimiento variable, ahora se podrá optar por la tasa Badlar, alternativa que se suma a las existentes (tasa promedio de plazos fijos, tasa de préstamos para empresas de primera línea, tasa de financiamiento de líneas del exterior, Libor, etc).
El Central no impuso un monto mínimo para este tipo de colocación, aunque claramente está pensado para inversores institucionales. Tampoco hizo una referencia a monedas, con lo cual queda abierta la posibilidad de pautarlo en dólares.
El objetivo buscado con este nuevo producto es alargar el plazo de los depósitos disminuyendo el riesgo de liquidez.
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