Un tono más firme en las monedas de los mercados emergentes, liderado por el avance de la lira turca tras una fuerte alza en las tasas de interés domésticas, limitaba las ganancias del dólar, que la semana pasada había sido impulsado por una ola de ventas en los mercados emergentes.
El dólar llegó el viernes a sus máximos en dos meses por las crecientes especulaciones de que la Reserva Federal subirá sus tasas nuevamente en agosto, más allá del alza prevista para esta semana, de un cuarto de punto porcentual, a 5,25 por ciento.
"Estamos viendo exactamente lo opuesto a lo que ocurrió a fines de la semana pasada", dijo Niels Christensen, de Societe Generale en París. "La lira turca está más fuerte esta mañana después de la subida de la tasa y eso es indirectamente negativo para el dólar", agregó.
El banco central turco aumentó su tasa en 225 puntos básicos el domingo.
El euro recibió un nuevo aliento después de que el gobernador del banco central de Emiratos Arabes Unidos dijo a Reuters que planea pasar a euros el 10% de sus reservas, aunque aún no hay un cronograma.
La diversificación de reservas hacia el euro ha sido un tema principal de los mercados de monedas en los últimos dos años.
El euro repuntaba a 1,2585 dólares <EUR=>, más de un centavo por encima del mínimo en dos meses al que cedió el viernes, y a las 0953 GMT cotizaba a 1,2546, una subida de un cuarto de punto porcentual desde el cierre en Estados Unidos.
El euro operaba cerca de sus máximos récord frente al yen, a 146,28 yenes <EURJPY=>, favorecido por las expectativas de tasas de interés más altas en la zona euro.
El alza del euro implicaba bajas del dólar contra el yen, con un descenso a 116,39 unidades de moneda japonesa <JPY=>, contra el máximo en dos meses de la semana pasada, de 116,59.