PERSISTEN LAS DUDAS SOBRE LA SUSTENTABILIDAD DEL REBOTE ECONÓMICO
Tras un año de estancamiento, los últimos indicadores pronostican una fuerte reactivación para el año que viene impulsada por la baja en las tasas de interés
La economía brasileña no crecerá este año, pero tendrá una expansión de entre 3% y 4% en 2004, según los pronósticos del gobierno y de economistas del sector privado, en base a los últimos números que muestran mejoras en la producción industrial, en las ventas y una tímida recuperación en el empleo industrial, iniciada en septiembre.
Sin embargo, entre empresarios y analistas económicos persisten las dudas sobre el ritmo de esa incipiente recuperación y la capacidad de Brasil de mantener ese crecimiento de forma sostenida.
“El crecimiento del próximo año es una típica recuperación cíclica debido a la flexibilización de la política monetaria y a la recuperación del área externa con el aumento de las exportaciones hacia China, EE.UU. y la Argentina, pero es muy temprano para concluir que tendremos una expansión sostenida”, aseguró a El Cronista, Mario Mesquita, economista jefe del ABN Banco Real, en Brasil.
Para que el país crezca a tasas superiores a 4% en los próximos años, el gobierno necesita poner en marcha una reforma laboral que reduzca los costos de las contrataciones, crear reglas claras para que el sector privado invierta pesadamente en infraestructura y avanzar en las negociaciones de comercio internacional para que las empresas puedan exportar mas, según Mesquita.
Para el director del Instituto de Estudios para el Desarrollo Industrial (IEDI), Julio Sergio Gomes de Almeida, el PIB brasileño podrá crecer hasta 5% el próximo año, si las tasas de interés reales (descontada la inflación) caen del 10% actual al 7 u 8%.
“La expansión esperada en el 2004 dependerá fundamentalmente del crédito porque las empresas, con excepción de las exportadoras, están muy descapitalizadas y los consumidores sin poder de compra después de 3 años donde la renta de la población cayó en promedio 12% en términos reales”, señaló el economista del IEDI a este diario.
Año en rojo
La caída del consumo privado a lo largo de este año, que llevó ese índice al mismo nivel de 1998, viene presionando para abajo el PIB de Brasil, que corre el riesgo de cerrar el año en rojo, por primera vez desde 1992.
Para generar mas créditos, además de continuar reduciendo la tasa básica de interés, según de Almeida el gobierno debe contemplar acciones mas efectivas para que los bancos bajen los intereses. “Tasas de financiamiento personal de 70% al año son astronómicas”, dijo de Almeida, que puja por la reducción de los encajes bancarios con cláusulas transitorias que obliguen a los bancos a aplicar ese dinero en financiamientos, y una política que disminuya los spreads bancarios.
El gobierno ya avisó que no aflojará su política fiscal en el 2004 (el superávit primario será de 4,25%) y sin dinero para invertir en mejoras de infraestructura, espera una contribución de los empresarios. Para eso ya creó un plan, que deberá ser aprobado por el Congreso, y que garantiza retorno financiero a las inversiones menos rentables en sectores como transportes y saneamiento, que pueden impulsar la producción y facilitar las exportaciones.
“Para apoyar la reactivación económica, el gobierno debe colocar en la agenda del 2004 una política industrial creativa, y diseñar marcos regulatorios que den seguridad a las inversiones de largo plazo”, dijo a El Cronista, Bernardo Macedo, director de LCA Consultores. Sin embargo, de Almeida cree que las inversiones no llegarán hasta mediados del 2004, una vez que el sector privado haya confirmado la tendencia de expansión económica. El presidente del Grupo Gerdau, Jorge Gerdau, confirma el pronóstico. “Cuando el empresario siente que la demanda está creciendo, la respuesta es inmediata”, aseguró el industrial, para quién la caída de las tasas de interés registrada en los últimos cinco meses, “es insuficiente” para la recuperación sostenida de la economía. |