
El plan de Brasil para liberalizar la normativa de su mercado de cambios deberá permitir gradualmente a los exportadores mantener los dólares en el exterior por tiempo indefinido, dijo Paulo Vieira da Cunha, director de asuntos internacionales del Banco Central.
Los principales ministros del gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva se encuentran actualmente discutiendo el plan, diseñado para reducir el papeleo y el costo de invertir en Brasil.
Vieira da Cunha dijo que la propuesta será enviada al Congreso una vez que el gobierno resuelva cómo reemplazar los ingresos que la nueva legislación eliminaría.
"No será radical. Probablemente comenzaremos con un pequeño porcentaje (de ganancias por exportación que se les permitirá mantenerse en el exterior) y ampliar eso en el futuro, monitoreando su impacto", señaló ayer Vieira da Cunha a la prensa, tras una presentación organizada por la Cámara de Comercio Brasileño-Estadounidense en Nueva York.
La actual legislación brasileña, que exige a las compañías convertir los dólares de exportaciones en moneda local dentro de 210 días, sirve como una barrera para mantener dólares en el país.
Sin embargo, el mercado de cambios de Brasil fue inundado recientemente de dólares de inversores que buscan tomar ventaja de las altas tasas de interés del país.
En tanto, los superávit comerciales han sido sólidos desde el 2001, llevando al real brasileño a cerca de máximos de cinco años. Según Vieira da Cunha, el principal desafío del gobierno es estimar el impacto fiscal de la nueva legislación y encontrar maneras de compensar tales pérdidas, tal como requiere la ley de responsabilidad fiscal del país.
"El mayor obstáculo es que tenga impacto sobre otras legislaciones y provoque pérdidas fiscales", dijo el director del Banco Central.