Pese a esta suba, el titular del Central advirtió que el interés seguirá “muy bajo” para sostener el actual crecimiento económico del país, impulsado por la inversión corporativa El cuestionado gobernador del Banco de Japón (BOJ), Toshijiko Fukui, hizo historia el viernes al elevar por primera vez en seis años las tasas de interés de referencia. Esta medida era esperada desde que en marzo pasado el BOJ puso fin a su política de relajación monetaria empleada para combatir la deflación crónica que padecía el país desde las últimas décadas y aliviar la crisis originada en las masivas deudas acumuladas por la banca japonesa en los años ‘90.
El directorio del BOJ llevó las tasas de interés desde el 0,1% hasta el 0,25%, lo que sigue dejando al costo del crédito en Japón como el más bajo dentro del G-7. Y según las declaraciones de Fukui tras la reunión del viernes, la autoridad monetaria nipona no tiene intenciones de cambiar esta situación: el funcionario aseguró que mantendría las tasas "muy bajas", para sostener el crecimiento económico actual, que se encuentra impulsado por el más alto nivel de inversión corporativa que de los últimos 16 años.
Estas declaraciones hicieron subir a los bonos pero tiraron abajo la cotización del yen. La moneda japonesa cayó a un mínimo de dos semanas contra el dólar, debido a que los operadores especulan que el Banco Central mantendrá las tasas inamovibles el resto del año, a su vez que la Fed y el Banco Central Europeo probablemente seguirán subiendo sus tasas de referencia, lo que vuelve más atractivos al dólar o al euro. Así, el yen se ubicó en 116,10 contra el dólar, frente al cierre previo de 115,39.
"Hay un riesgo muy real de que la economía japonesa se recaliente" dijo Glenn Maguire, economista jefe de Societé Generale en Hong Kong. "Veremos un ajuste muy gradual pero sostenido de las tasas de interés", agregó. El BOJ había elevado las tasas por última vez en agosto del 2000, sólo para volver a bajarlas siete meses después hasta el nivel de casi 0% en que se ubicaban antes del viernes.
Además, el BOJ aumentó la tasa de descuento oficial, que sirve como techo para las tasas de interés día a día, hasta el 0,40% desde el actual 0,10%. Fukui expresó que tres de los nueve miembros del directorio defendieron la posibilidad de elevar la tasa de descuento hasta 0,5%, pero finalmente la mayoría favoreció el alza de 30 puntos. En cuanto a la tasa de referencia, la decisión fue unánime.
Fukui, polémico
A pesar de la conjunción de la estrategia del gobierno con la del banco central japonés, el destino de Fukui al frente de la institución sigue siendo una incógnita, dada la repercusión que el escándalo de inversiones en el que se encuentra inmerso ha tenido en la marcha financiera del país.
Aunque el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, afirmó el viernes que Fukui no tiene por qué dimitir, muchos expertos en finanzas insistieron en que su salida del Banco de Japón es más necesaria ahora, cuando la entidad inicia un nuevo camino.
En tanto, aunque Fukui reite
ró sus disculpas por lo ocurrido, subrayó que no tiene intención de dimitir hasta cumplir con su mandato de cinco años, que concluye en marzo de 2008. El escándalo en torno a Fukui saltó cuando se supo que el Gobernador del BOJ había invertido en el fondo dirigido por Yoshiaki Murakami, uno de los gestores financieros más famosos de Japón. Murakami fue encarcelado el pasado 5 de junio por su implicación en la compra entre 2004 y 2005 de acciones de la emisora Nippon Broadcasting, tras recibir información bursátil privilegiada de Livedoor, empresa que intentaba absorber parte de la cadena de radio.
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