Mala sesión para la divisa europea que si bien parecía afrontar un parón en la
escalada del precio del crudo, sufría el
desplome del índice alemán ZEW sobre perspectivas económicas.
El dólar seguía avanzando terreno y se enfrentaba a una libra esterlina que hoy despertaba fuerte impulsada por el
aumento de inflación en el Reino Unido.
El precio del petróleo y el conflicto de Oriente Medio han sido los culpables de que el índice ZEW cayese en julio hasta los 15,1 puntos después de los 37,8 que registró en junio. Unos resultados que no han sentado bien a la moneda única, que además de enfrentarse a un dólar que acumula una tendencia alcista desde comienzos de semana, se encontraba con una libra esterlina fuerte. La revalorización de la moneda inglesa se producía gracias a los datos de inflación publicados en el Reino Unido, que arrojaban un 0,3% en junio y un 2,5% interanual, esta última la más elevada en nueve meses. Como era de esperar, los analistas consideran que estos datos podrían llevar al Banco Central de Inglaterra (BoE) a una nueva subida de tipos, lo que ha provocado que la divisa de este país se apreciase un 0,5% frente al euro.
El billete verde transcurría sin sobresaltos durante la jornada. Siguiendo el impulso alcista con el que cerró ayer, el precio oficial del dólar se ha visto ligeramente aumentado tras conocer que los precio industriales de junio subían un 0,5%, en línea con lo esperado. El mercado no podía alejar su atención de la intervención del presidente de la Reserva Federal (FED), Ben Bernanke y entre los analistas vuelve a barajarse la posibilidad de que haya una pausa en la subida de tipos de interés. Aunque por otro lado se espera que en las actas que el jueves publicará la FED sobre su última reunión, se reitere sobre la presencia de riesgos inflacionistas. De momento, a primeras horas de la tarde, se depreciaba un 0,3% en su cruce con la moneda estadounidense y se cambiaba a 1,2488 dólares. El Banco Central Europeo fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2531.
El otro protagonista de la sesión era el yen, que recuperaba posiciones impulsado por el crecimiento económico registrado en China, un 11,3%. Los expertos consideran que gracias al aumento del PIB en su país vecino, Japón aumentará su producción industrial, lo que requerirá a su vez inversiones en infraestructura generando nuevos empleos.