Los buenos resultados corporativos en EEUU han reavivado la fortaleza del dólar. El
euromoneda más débil de la sesión motivado por la recogida de beneficios tras los continuos ascensos registrados la semana pasada.
El dólar ha aprovechado el reajuste experimentado por el euro para avanzar posiciones. El camino no ha sido difícil ya que el mercado mostraba esta mañana tintes optimistas animado por la favorable presentación de resultados corporativos. Sin datos macro relevantes a tener en cuenta, el billete verde ha protagonizado una sesión al alza, apoyado por la tregua que regalaba hoy el precio del barril crudo tipo West Texas. Con una revalorización de un 0,5% de la divisa estadounidense frente a la moneda única, los inversores aguardan con expectación una semana cargada de referencias para EEUU, entre las que destaca el primer dato sobre el PIB del segundo trimestre. Al mercado le preocupa que revele un ralentizamiento de la economía estadounidense, lo que vuelve a suscitar la posibilidad de que haya un freno en la subida de tipos de interés. Algunos analistas aún consideran que el peso de Bernanke todavía influye en el dólar, que no se ha recuperado todo lo que debería.
El euro aprovechaba el día para relajarse. A pesar de los que pedidos industriales en la eurozona aumentaron en mayo un 2,3% con respecto al mes de abril, y un 14,2% frente al mismo mes del año pasado, el mercado ha preferido recoger beneficios durante a sesión. Los resultados refuerzan la intención del Banco Central Europeo (BCE) de llevar a cabo un reajuste al alza de las tasas en su próxima reunión. En este contexto, se depreciaba en sus principales cruces de monedas. Además de con el dólar, perdía un 0,1% frente a la libra esterlina y un 0,15% en relación al yen. De momento, y a primeras horas de la tarde, la moneda única se cambiaba a 1,2632 dólares y el BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2633 dólares.
La divisa japonesa cedía protagonismo. Sin tampoco referencias claves a las que atenerse, repetía el mismo trayecto con el que cerró la semana pasada y se veía perjudicada además por la decisión de las autoridades chinas de endurecer las concesiones de créditos. Ante esta situación, el yen se mostraba débil con respecto al billete verde y prácticamente plano frente al euro.