El mensaje que muchos quisieron entrever en el informe económico de la Reserva Federal (FED), que hizo público a través de su Libro Beige sobre una posible tregua en el ciclo alcista del precio oficial del dinero ha pesado más en la cotización de la divisa estadounidense que los datos macroeconómicos que se conocían hoy al otro lado del charco. En la zona euro, fueron pocos los datos macro que se publicaron hoy, tan sólo se conoció el índice GFK de confianza del consumidor en Alemania. La Reserva Federal mostró una desaceleración de la economía stadounidense. Aunque la primera economía del mundo creció, moderadamente, entre junio y mediados de julio, algunas regiones reportaron una desaceleración en la actividad. Algunos analistas creyeron que tras este informe económico se escondía la idea de una posible tregua en la racha alcista en el precio oficial del dinero en EEUU. Ni siquiera los buenos datos macroeconómicos que se conocieron hoy ayudaron para que el billete verde se apreciara frente a la divisa comunitaria.
Los pedidos de bienes duraderos subieron en junio mucho más de lo que se había planteado el mercado. En concreto, registraron un incremento del 3,1% mensual, frente a la subida del 1,7% que se esperaba. Además, las solicitudes semanales de subsidio de desempleo bajaron más de lo previsto, en 7.000 peticiones hasta las 298.000 frente a las 309.000 que se vaticinaban. Pero la FED tuvo más fuerza y el dólar se desinfló frente euro. Estas referencias lograron matizar la pérdida de fuelle del billete verde y consiguió que el cruce entre el euro y el dólar se mantuviese prácticamente plano.
En la zona euro, el único dato de interés que se conocía hoy era el índice GFK de confianza del consumidor en Alemania que se situó en 8 puntos. La confianza del consumidor mejoró ligeramente en julio por tercer mes consecutivo, debido a una mayor propensión a realizar grandes compras y a la expectativa más positiva acerca de la mejora de los ingresos. Este indicador se situó en los 8 puntos, pero se espera que llegue hasta los 8,2 puntos en agosto.
Poco antes del cierre de los mercados del Viejo Continente, el euro se mantenía prácticamente plano en su cruce con el billete verde, aunque con un ligero avance frente a la divisa estadounidense, y se cambiaba por 1,2720 dólares. El Banco Central Europeo (BCE) fijaba el cambio oficial en 1,2737.
El yen no lograba avanzar en ninguno de sus principales cruces, a pesar de que ayer, al cierre de la sesión japonesa, el Banco de Japón afirmó que la subida de tipos que llevó a cabo hace poco no tiene por qué ser la última. Sin embargo, el yen se depreciaba un 0,6% frente al billete verde y cerca de un 0,6% frente al euro.