La
buena racha experimentada en estos días por las bolsas asiáticas ha animado al yen, que hoy se revalorizaba frente a sus principales cruces de divisas. Mientras, el euro y el dólar que comienzan una semana relajada en lo que se refiere a datos corporativos, se mantenían prácticamente planos. La posibilidad de que la Reserva Federal (FED) haga una pausa en la subida de tipos de interés está sentando bien al mercado asiático.
El sentimiento optimista que mostraban hoy los inversores se reforzaba además por las referencias macro conocidas en Japón, sobre todo, la producción industrial que en junio creció el 1,9%, por encima de lo esperado, y apoyado en la fuerte demanda de automóviles. Una referencia que para los expertos vuelve a convertirse en una señal clara de que el Banco Central de Japón (BoJ) se este planteando en una nueva subida de tipos y deje así definitivamente su política de tasas próximas al 0%. Con todo esto, el yen se revalorizaba un 0,18% con respecto al dólar y un 0,16% frente al euro.
En la eurozona, los mercados han preferido reaccionar con cautela a los nueva ofensiva israelí que parece contradecir la tregua que esta madrugada anunció el Gobierno de Israel. Esta situación ha eclipsado los efectos positivos que se podrían desprender del índice de confianza económica de julio, que subió a 107,7 puntos, una marca que no se había alcanzado desde 2001 y que tampoco era esperado por el consenso de los analistas. También se conocieron los primeros datos de inflación en el Viejo Continente, que no han sorprendido al mercado ya que la variación de precios se mantuvo en el 2,5%, en línea con lo previsto aunque por encima todavía del objetivo del Banco Central Europeo (BCE). Precisamente, la autoridad monetaria de la eurozona se reunirá este jueves para decidir si habrá una nueva subida de tipos.
En EEUU se han mostrado los mismos síntomas de prudencia, en una jornada en la que además no ha habido referencias macro relevantes y se frenaba la presentación de datos corporativos. Además, el mercado continúa dando señales de desorientación sobre si la FED aprobará un incremento de las tasas. Si bien los datos del PIB de la semana pasada hacían pensar en una pausa que se daba casi por descontada, miembros de la FED anunciaban que según sus sondeos, un 50% de los inversores considera que habrá una subida. De momento, el euro y el billete verde mantenían un cruce prácticamente plano. La moneda común se depreciaba a primeras horas de la tarde un 0,05% y se cambiaba a 1,2755 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2657.