Los expertos no se atreven todavía a asegurar si finalmente la Reserva Federal (FED) subirá los tipos de interés el próximo 8 de agosto. De momento, se limitan a estudiar los datos macro que en unas ocasiones apuntan a un incremento, y en otras a una tregua. Las referencias de hoy auguraban una subida del precio oficial del dólar y en esta línea destacaba que la renta personal estadounidense se elevase en junio un 0,6%, mientras que el consumo, un 0,4% en el mismo mes. Además, el índice ISM manufacturero se situó en 54,7 puntos en el mes de julio, frente a los 53,8 de junio. Con estas claves, el billete verde ha aprovechado la sesión para revalorizarse un 0,58 frente al yen y un 0,16% con respecto al euro.
Pero la moneda única mostró en la jornada signos de resistencia contra el billete verde, impulsado por unas dato macro publicados en el Viejo Continente también favorables. Sobre todo la tasa de desempleo de la zona euro que se situó en junio en el 7,8%, una décima menos que en mayo. Sin embargo, el índice de gestores de compra (PMI) del sector manufacturero en la cayó hasta 57,4 puntos en julio, un dato que finalmente ha equilibrado la balanza a favor de la moneda estadounidense en una sesión en la que además las bolsas europeas han mostrado síntomas de debilidad.
El mercado no olvida la reunión que el Banco Central Europeo (BCE) celebrará dentro de dos días y en la que se da casi por descontado una nueva subida de tipos. El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet reiteró en anteriores intervenciones que las tasas todavía se encontraban en una cota “muy baja”, una opinión compartida por la mayoría de agentes económicos. A primeras horas de la tarde, el euro se cambiaba en 1,2746 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2759 dólares.
En Japón, el yen ha seguido la estela del resto de mercados nipones. En una jornada carente de datos macro, los inversores han optado por recoger beneficios después de las subidas experimentadas ayer aunque también han mostrado con cautela por la decisión de la FED, una incertidumbre que esta madrugada hería a la bolsa de Tokio. Por esta razón, la moneda japonesa se debilitaba con respecto a sus principales cruces de divisas.