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falta de un día para que el BCE apruebe posiblemente una subida de tipos, el euro perdía terreno golpeado por las tensiones geopolíticas. El billete verde mantenía el impulso con el que cerró ayer la sesión después de que hayan regresado al EEUU los temores inflacionistas.
Pocos analistas dudan ya de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, sitúe mañana los tipos de interés en el 3%. Algunos expertos incluso van más alla y barajan la posibilidad de que en la rueda de prensa se insinúe que habrá una nueva alza de las tasas en un futuro no muy lejano. A la espera de que se celebre el encuentro, en el Viejo Continente se han conocido hoy los precios de producción de la zona euro que se incrementaron un 0,2% en junio y un 5,8% en su tasa interanual. Los datos, en línea con lo previsto, apenas tuvieron repercusión en un mercado preocupado por la nueva escalada del precio del barril de crudo, que llegaba hasta casi los 76 dólares. A primeras horas de la tarde, el euro se cambiaba en 1,2805 dólares. El BCE fijaba el tipo de cambio oficial en 1,2798 dólares.
En este contexto el dólar avanzaba posiciones pero tampoco con grandes sobresaltos. No parece haberle afectado las declaraciones realizadas por el Banco Central de China que hacían referencia a la flexiblización del yuan. El empeoramiento de la situación en Oriente Medio volvía a convertir al billete verde en un activo seguro en el que invertir. En este contexto, la moneda estadounidense se revalorizaba un 0,14% frente a la divisa comunitaria y un 0,12% con respecto al yen.
La moneda japonesa perdía parte de su debilidad animada por el rebote vivido en la Bolsa de Tokio y por los comentarios de uno de los miembros del Banco Central de Japón sobre una nueva subida de tipos. Por ahora las empresas exportadoras de Japón confían en que el yen se mantenga débil teniendo en cuenta que una gran parte de su comercio exterior se realiza en EEUU.
Otra de las citas sobre las que el mercado de divisas está pendiente es en la reunión del Banco Central de Inglaterra (BoE) que también se celebrará mañana. El instituto emisor no ha subido los tipos ni un sola vez en lo que va de año y tampoco se espera que lo haga mañana, según desprenden los expertos de declaraciones realizadas por los miembros del BoE.