LA MAYOR PARTE DE LOS BIENES SON DEL PRIMER TRAMO DE LA CADENA PRODUCTIVA
Más de 50% de las ventas externas corresponde a commodities, mientras que las Pymes que incorporan más valor agregado tienen poca participación.
En los últimos cincuenta años las exportaciones argentinas han tenido un comportamiento declinante, que ha llevado a una marcada pérdida de participación en el comercio internacional. Así las ventas del país en el exterior que en 1950 representaban 1,93% del total mundial, en 2002 pasaron a representar sólo 0,46%. En ese período, las exportaciones locales en dólares constantes de 2001 aumentaron 230%, lapso en que Brasil duplicó y algo más ese crecimiento: 495%. Pero mientras tanto México incrementó sus colocaciones 44 veces y España casi 54.
Estos datos sirvieron de base a la exposición realizada por el Secretario de Industria, Alberto Dumont, durante el II Congreso “Jornadas Pymis en Acción”, desarrollado en Mar del Plata por la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires.
Una notoria concentración de ventas por empresas y el bajo valor agregado por tonelada colocada en el exterior son rasgos salientes del negocio exportador argentino. Así, 91,2% de las ventas externas es realizada por un contado número de compañías líderes y sólo 6,2% por firmas medianas. El resto de las operaciones corresponde a medianas chicas, pequeñas y microempresas. Paralelamente, más de la mitad de las exportaciones son commodities (casi 20% procede del complejo oleaginoso).
En relación a la composición de esas colocaciones, 42,5% corresponde a la primera transformación de la cadena exportadora, 35,6% a la segunda transformación y 21,9% a la tercera. En Brasil en cambio, 31,1% corresponde al primer tramo, 24,8% al segundo y 44,1% al tercero. En México, con fuerte presencia de maquilas, las exportaciones en el tercer eslabón de la cadena representan casi 85%. Hay que tener en cuenta que el valor promedio por tonelada exportada en el primer tramo es de 181,90 dólares, en el segundo, 945 y en el siguiente 1.688, 40. El menor valor unitario de los productos primarios y los commodities se combina con el mayor tonelaje por exportación. En consecuencia, el valor medio de venta externa por empresa en el primer tramo de la cadena es de 2.686, 30 dólares; en el segundo, 1831,70 y en el tercero, 384,4.
Este comportamiento revela las características principales del sector exportador argentino:
• Pocos vínculos con el resto de la economía y poca gravitación sobre la demanda de trabajo.
• Reducida cantidad de Pymes con operaciones regulares de exportación.
• Perfil comercial concentrado en productos con bajo grado de elaboración, e importación de bienes más sofisticados-diferenciados.
• Numerosas cadenas productivas incompletas.
• Términos de intercambio secularmente desfavorables.
La salida de la convertibilidad provocó dos fenómenos relacionados. El aumento de la cantidad de firmas exportadoras, que de 11.500 en 1999 y 2000 pasaron a casi 12.900 en 2002, y el marcado incremento de las ventas de los exportadores más chicos. En los primeros nueve meses la variación interanual fue de 24% para las micro y pequeñas empresas, 18% para las medianas, mientras que el crecimiento de las grandes fue de 15% y el de las medianas chicas de 5%.
De todo lo anterior se desprende que una mayor participación de Pymes en el negocio exportador (en Argentina es de 10%, contra 53% en Italia y 56% en Taiwan), permitiría modificar la composición de las ventas externas en favor de los productos de mayor valor agregado. Pero además, esto tendría impacto sobre el nivel de empleo. La Secretaría de Industria destaca que si en lugar de vender los insumos de la cadena, se exportara el insumo incorporado a la manufactura, la ocupación laboral se multiplicaría por tres. |