El Gobierno concretó ayer el pago del segundo vencimiento de capital de los Bonos del Estado Nacional (Boden) 2012, por un total de 2.333 millones de dólares. Y aun así, semejante desembolso no afectó las reservas del Banco Central, que siguen firmes en torno de los 26.300 millones de dólares.
Además, para hacer frente a esta obligación, el Tesoro Nacional no utilizó el reciente préstamo del Banco de Basilea, por un total de 700 millones de dólares, ya que los fondos para el pago del Boden estaban disponibles con anterioridad.
Para hacer frente a este pago, el Gobierno apeló a los dólares que tenía comprados con el superávit fiscal, y a otros recursos obtenidos con la licitación de Bonar V, emisiones directas de Venezuela y nuevas compras de divisas que hizo la Secretaría de Hacienda a través del Tesoro.
En los primeros días de julio, el Gobierno abrió una cuenta custodia en el Banco Central, donde fue depositando los fondos, que no se contabilizaron como parte de las reservas internacionales, según precisaron en Economía.
Por cada 100 dólares originales, los poseedores de Boden 2012 recibieron 14,62 dólares, de los cuales u$s 12,50 correspondieron a la cuota de capital y 2,12 dólares al pago de intereses. Esos intereses representan una tasa anual del 4,89% y corresponde a la tasa Libor. Con el aumento de la tasa de interés internacional, ahora la tasa Libor es superior: está en el orden del 5,5%.
El próximo pago importante se producirá antes de fin de año, con los vencimientos del cupón atado al PBI de los bonos Par y Descuento y las recompras comprometidas en el canje de deuda. El financiamiento de este año está asegurado por el superávit y nuevas colocaciones previstas. Y el Gobierno prevé cubrir los vencimientos de 2007 también con el superávit fiscal y la colocación de deuda. "Manejamos varias alternativas de nuevas colocaciones, pero se definirán 48 horas antes de hacerse, cuando se presente una ventana interesante en el mercado", le dijo a Clarín una fuente de Economía.
Para los próximos dos años, hay vencimientos anuales del orden los 12.000 a 13.000 millones de dólares, de los cuales unos 8.000 millones pueden afrontarse con el superávit fiscal. Y el resto se hará frente con la colocación de deuda nueva, con suscripciones directas de Venezuela o en el mercado.
|