BUENOS AIRES, ago 14 - Las monedas latinoamericanas seguirían estables esta semana, pero observarán de cerca los datos de inflación de Estados Unidos para tratar de determinar si la pausa que dispuso la Reserva Federal es una paz duradera o simplemente una tregua de corto plazo. Como estaba previsto, la Fed suspendió el martes pasado su campaña de alzas de tasas de interés de dos años de duración, al mantener el costo del crédito en 5,25 por ciento. Sin embargo, en los mercados no está totalmente claro cuánto duraría esta pausa en el ajuste monetario. El lunes, el dólar mostraba algunas ganancias por la percepción de que las tasas estadounidenses podrían requerir nuevas alzas. Esta opinión en el mercado cambiario se instaló cuando un reporte de ventas minoristas del viernes en Estados Unidos reflejó una solidez inesperada. Si esto se viera también en los datos de la evolución de los precios en Estados Unidos de esta semana, las monedas latinoamericanas podrían resentirse un poco, aunque esa posibilidad no parecía muy cercana, según operadores de cambio. El real brasileño <BRBY> cerró el viernes con una baja diaria de 0,28 por ciento, a 2,166 por dólar, un nivel que igualmente está cerca del máximo en cinco años, favorecido por el aún amplio diferencial positivo de la tasa de interés local sobre la estadounidense. "Con las tasas que se encuentran hoy en Brasil, están entrando muchos recursos en bolsa, en títulos (...) la tasa continúa siendo un buen atractivo", dijo José Roberto Carreira, operador de la firma Novacao, en Sao Paulo. El Banco Central de Brasil ha recortado su tasa de interés de referencia en los nueve encuentros de política monetaria que celebró desde septiembre pasado, a 14,75 por ciento, un mínimo en 20 años. En adelante, podría tener margen para nuevas rebajas porque la inflación sigue detrás de la meta oficial. Pero el rendimiento brasileño todavía es muy superior al nivel referencial del costo del crédito en Estados Unidos, con un panorama más pobre para el dólar desde que el banco central estadounidense detuvo su política monetaria restrictiva, al menos de momento. Para esta semana, Carreira anticipó un rango de 2,165 a 2,175 en la cotización del real, mientras que en el caso del peso mexicano <MEX01>, la otra gran moneda latinoamericana, se podrían ver niveles de entre 10,74 y 10,80, de acuerdo con Jesús Viveros, de la firma Bursamétrica en Ciudad de México. El analista previó "un mercado optimista tras el anuncio del mayor prepago de deuda externa", en referencia a la iniciativa reciente del gobierno mexicano de incrementar la suma de un pago anticipado de pasivos al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Banco Mundial. ALZAS REGIONALES El peso de México terminó el viernes con una apreciación de 0,75 por ciento en el día a 10,8025/10,8040, su nivel más sólido desde el 20 de marzo, cuando había concluido la jornada a 10,77 por unidad de moneda estadounidense. En lo que va del año, la moneda mexicana acumula una pérdida de un 1,64 por ciento, no sólo por los altibajos que sufrió -como todos los otros mercados- cuando la tasa de la Fed estaba por cruzar la barrera del 5 por ciento, sino también por la incertidumbre política tras las elecciones del 2 de julio. El candidato presidencial izquierdista, Andrés Manuel López Obrador, quien quedó apenas 240.000 votos por debajo del candidato oficialista Felipe Calderón, denunció fraude, exigió un recuento total de votos y llamó a la resistencia civil. Sin embargo, el cuadro político ya no afectaría al peso. Aunque las autoridades ordenaron un recuento parcial, "(el tema electoral) ya está descontado, perdió energía en cuanto a noticia (...) hoy ya es un 'non event' (un evento no relevante para el mercado cambiario)", dijo un operador de monedas latinoamericanas de un banco internacional en Sao Paulo. En otras ganancias de las divisas de la región, una que ha brillado es el sol peruano <PEN=PE>, con una subida de más del 5 por ciento en el año en gran medida gracias al desarrollo de la economía minera del país. El viernes, el sol concluyó a 3,230/3,230 por dólar. El peso argentino <ARSB=> cerró plano a 3,09/3,0925 por dólar. Si bien desde que empezó el año ha perdido 1,37 por ciento, en agosto ganó 0,40 por ciento. El Fondo Monetario Internacional propone una mayor apreciación pero el gobierno prefiere los niveles actuales para impulsar el saldo externo. En Chile, el peso <CLP=> concluyó el viernes con una ganancia diaria de 0,15 por ciento frente al dólar, a 542,50/543,00 por unidad de moneda de Estados Unidos. Así, pudo recortar a 6,0 por ciento la baja acumulada en todo el año. En Estados Unidos, el martes se conocerá la evolución del índice de precios al productor (IPP) de julio, el miércoles se difunde el índice de precios al consumidor (IPC) y el viernes los números de agosto de la confianza del consumidor publicados por la Universidad de Michigan, entro otros datos importantes. Algún indicio sobre las tasas podría surgir de los discursos programados que dará el miércoles y el jueves el presidente de la Fed de Dallas, Richard Fisher, quien hablará sobre la situación de la economía estadounidense. |